
Timoteo Gastrobar se ha convertido en el destino gastronómico que no sabías que necesitabas. Situado en C. Marqués de Zenete, 11, Extramurs, este rincón de Valencia te invita a sumergirte en una aventura culinaria donde cada plato cuenta una historia. Ya sea que busques un espacio para una cena íntima o un lugar animado para celebrar con amigos, aquí encontrarás un ambiente cálido y vibrante que hará que cada momento sea especial.
La calidad de la comida es otro nivel; la carta es variada y está elaborada con ingredientes de primera. Desde el impresionante brioche de anchoa hasta las croquetas supercremosas, cada bocado es un descubrimiento. Y no podemos olvidar mencionar el servicio excepcional; Claudio se encargó de que no nos faltara de nada. Con una calificación de 4.8 sobre 5 en Restaurant Guru, Timoteo Gastrobar es un lugar donde la excelencia culinaria es simplemente parte del día a día.
Horarios Timoteo gastrobar
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | Cerrado |
| martes | 17:00–24:00 |
| miércoles | 12:30–24:00 |
| jueves | 12:30–24:00 |
| viernes | 12:30–24:00 |
| sábado | 12:30–24:00 |
| domingo | 12:00–18:00 |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación Timoteo gastrobar
Dónde se encuentra Timoteo Gastrobar
¡Ey, amigos! Hoy quiero hablarles sobre Timoteo Gastrobar, un restaurante que se encuentra en C. Marqués de Zenete, 11, Extramurs, 46007 Valencia. ¡Es un lugar genial para probar comidas ricas en una de las zonas más chulas de la ciudad! Yo estuve allí con un amigo y, sinceramente, la comida es espectacular. Tienen un menú que te deja con la boca llena de agua, pero, si hay algo que realmente se lleva la palma, son las patatas bravas. No he probado nada parecido, ¡son una maravilla!
Aunque hay que mencionar que el servicio puede ser un poco lento a veces. El personal es muy agradable, pero tuvimos que esperar más de lo que hubiera querido para que nos trajeran los platos principales. Los entrantes salieron rápido, lo cual fue genial, pero el ritmo se ralentizó al llegar la comida más importante. Así que, si planeas ir, quizás quieras tener eso en cuenta.
El ambiente no es nada del otro mundo, ni feo ni espectacular, pero está en un barrio que aporta mucho a la experiencia. No creas que te vas a sentir incómodo, ¡es un lugar a gusto! Los precios rondan entre 40-50 € por persona, que está bastante bien por la calidad que ofrecen. Por cierto, si alguna vez van, no se pierdan las croquetas de sobrasada y la tarta de queso—son de otro planeta.
Así que, para quienes se lo pregunten, Timoteo Gastrobar está ubicado en C. Marqués de Zenete, 11, Extramurs, 46007 Valencia, un sitio perfecto para disfrutar de una buena cena. ¡Les recomiendo que vayan y prueben por sí mismos!
Qué tipo de experiencia gastronómica ofrece Timoteo Gastrobar
Y ya te digo que Timoteo Gastrobar no se queda corto con su experiencia. La comida fue simplemente espectacular. Desde esos saquitos de morcilla, que te hacen sentir que has llegado al cielo, hasta las croquetas de jamón y cecina que son pura felicidad. Y, aunque no nos dio tiempo a probar las bravas ganadoras del Bravas Fest 2024, ya me estoy haciendo un plan para volver solo por ellas, porque todos hablan maravillas de esas patatas crujientes con su alioli casero y la deliciosa mermelada de chorizo... ¡tienes que vivirlo!
La atención es otro punto a destacar; Claudio y Maxim fueron un encanto. La manera en que se preocupaban por nosotros nos hizo sentir como en casa, y como colofón, ¡nos trataron con un chupito que nos alegró aún más la noche! No todos los días uno se lleva a casa un buen sabor de boca y una sonrisa de oreja a oreja, y aquí lo conseguimos de sobra. Además, el ambiente del restaurante es super acogedor, ideal para una cena tranquila con amigos; te aseguro que es un lugar donde uno se siente cómodo y bien recibido.
Ahora, si te preguntan, la experiencia gastronómica en Timoteo Gastrobar va más allá de solo comer bien. Es una combinación perfecta de buena comida, un servicio excepcional y un ambiente agradable que te hace querer quedarte todo el tiempo posible. Ya sea que vayas por esas croquetas de sobrasada con queso azul o por la tarta de queso que te dejará con ganas de más, aquí lo que realmente importa es disfrutar, desconectar y vivir momentos únicos. En resumen, ¡prepara tus ganas de comer y reserva, que no querrás perderte esto!
Es un buen lugar para una cena íntima
Y si hablamos de la comida, Timoteo gastrobar es pura magia. Desde que te sientas, tienes esa sensación de que estás en un lugar donde cada plato cuenta una historia, ¿sabes? La gilda de alcachofa es un must, una combinación brutal que no puedes dejar pasar. Y para los amantes del queso, la gilda de queso no se queda atrás; es perfecta para esos momentos en los que quieres algo que haga bailar a tus papilas gustativas. Ah, y no te olvides de probar la ensaladilla rusa, que se ha convertido en nuestra nueva favorita. Cremosa y con un sabor increíble, te prometo que es el tipo de plato que se queda en tu corazón.
Luego están las croquetas; especialmente las que llevan jamón y cecina Black Angus. Están simplemente perfectas: crujientes por fuera y cremosas por dentro. Si quieres algo diferente, prueba la cebolla caramelizada, que combina sabores que no esperabas en una croqueta y que son toda una sorpresa. Y las patatas bravas... OMG, ¡son impresionantes! De hecho, ¡ganaron el primer premio en el Bravas Fest! Así que ya sabes, si eres un fanático de las bravas, esto es el paraíso.
El ambiente es otro punto a favor, con una estética acogedora que te hace sentir como en casa. El servicio fue excelente, con un equipo atento que realmente se preocupa por que disfrutes de tu visita. El jefe de sala es un crack, hizo que nuestra experiencia fuera aún más especial. Te aseguro que salimos de allí deseando volver a repetir.
Ahora, ¿es Timoteo un buen lugar para una cena íntima? Totalmente. La atmósfera es tranquila y acogedora, ideal para desconectar y disfrutar de una velada agradable. Así que si estás pensando en sorprender a alguien especial, aquí tienes un sitio donde la comida y el ambiente son perfectos para crear momentos memorables. ¡No lo dudes y reserva ya!
Qué tipo de ambiente se puede encontrar en Timoteo Gastrobar
Y hablando de la experiencia, Timoteo Gastrobar tiene una atmósfera muy agradable que te invita a quedarte. Desde que entras, ya sientes que la decoración moderna y acogedora te hace sentir en un lugar especial. ¡Los camareros son una joya! Álvaro y Claudio fueron los que nos atendieron y, qué decir, no podíamos haber tenido una mejor atención. Super atentos y siempre con una sonrisa, son ese tipo de personas que te hacen sentir como en casa. Desde el primer momento, te hacen sentir que están ahí para ti, y eso es algo que realmente se nota.
Y la comida, ¡madre mía!, es un festival de sabores que no te puedes perder. Todo estaba buenísimo, desde las clásicas croquetas de jamón y cecina hasta el bikini trufado que es pura gloria. Te diré que la tarta de quesos y la de chocolate son el cierre perfecto para cualquier comida. Si decides ir, tienes que probar el secreto de black Angus, que está para chuparse los dedos. Y si te gusta la sepia, aunque dijeron que podría mejorar, a nosotros nos pareció muy rica.
Sobre el precio, no os preocupéis, porque la relación calidad-precio es más que buena. Para dos personas, que cenaron como reyes, pagamos unos 85 euros por 5 platos, 2 servicios de pan, un brutal postre y 4 cervezas. Alrededor de 40-50 euros por persona te da una idea de lo que puedes esperar, y créeme, cada euro vale la pena. Así que si estás buscando un lugar donde comer tapas bien preparadas y disfrutar de un buen ambiente, Timoteo Gastrobar es la elección perfecta.
Ahora, en cuanto al ambiente, puedo decirte que es una mezcla de modernidad y calidez. Es el tipo de lugar donde, gracias a la atención y amabilidad del personal, rápidamente te sientes como parte de una familia. Todo el mundo parece estar disfrutando, y es curioso cómo la actitud de los camareros, como Claudio, puede transformar una simple cena en una experiencia que recordarás. Así que ya sabes, si buscas un sitio donde comer bien, sentirte cómodamente tratado y vivir un buen rato, no dudes en visitar Timoteo Gastrobar. ¡No te arrepentirás!
Cuál es la calificación de Timoteo Gastrobar en Restaurant Guru
Vaya, ¿te cuento más sobre Timoteo Gastrobar? Fue una experiencia casi mágica, de esas que se quedan grabadas. Fui con unos amigos durante las Fallas y la verdad es que el lugar es un sitio acogedor, ideal para comer sin ese ruido de fondo que a veces desespera. La comida, espectacular de verdad. No quiero sonar exagerado, pero esas patatas bravas, ¡madre mía! Eran las mejores que he probado. Ah, y lo de los saquitos de morcilla es para llevarse una caja a casa, simplemente irresistibles.
La carta tiene de todo para picar, desde el famoso bikini trufado hasta los torreznos que, aunque estaban bien, nos parecieron un poco simples para lo que costaban. Lo mejor de todo es que cada plato era una pequeña fiesta para el paladar. Aún me acuerdo de la torrija de horchata con helado... ¡qué delicia! Eso sí, quizás lo único a mencionar es que la barra es muy pequeña y los taburetes sin respaldo no son los más cómodos, pero eso no nos impidió disfrutar de una comida de 10. Salimos pagando solo 23,85€ por persona, café incluido. ¡Qué más se puede pedir en estos tiempos!
Además, si te gusta el picoteo, aquí vas a disfrutar. Por ejemplo, cenamos unos platos variados y nos encantó todo: la sepia, la berenjena, y no te olvides de las bravas, que eran tan buenas que ganaron un concurso (aunque estaba fuera de carta). Lo genial es que las raciones no son excesivamente grandes, así que puedes probar varios platos y salir con ganas de más. De hecho, ya tengo ganas de volver solo de contarlo.
Por lo que he escuchado, el servicio también es impecable. La atención fue genial, especialmente un camarero llamado Álvaro, que nos hizo sentir como en casa. Siempre atento y recomendando platos que resultaron ser los más top de la noche.
Y ya para terminar, si te preguntas cuál es la calificación de Timoteo Gastrobar en Restaurant Guru, ¡en general parece que se lleva un sólido 5 estrellas por todo! Este lugar sí que es una joya que no puedes dejar pasar.
Qué tipo de platos se ofrecen en la carta de Timoteo Gastrobar
¡Así que sigamos hablando de Timoteo Gastrobar! La verdad es que hay cosas que me gustaron y cosas que me dejaron un poco… meh. Para empezar, las croquetas son una maravilla, de verdad, no te las puedes perder. Las de jamón y cecina son una delicia, además de la de cebolla caramelizada, que es todo un acierto. Y ya que hablamos de aciertos, la ensaladilla y las bravas también estaban muy bien. Ideal para abrir el apetito.
Aunque, tengo que ser sincero, el canelón no me convenció tanto. La carne tenía un sabor muy fuerte y un toque ácido que no fue lo mejor. Y ya que estamos en confianza, debo mencionar que los tiempos de cocina fueron un punto negativo. Después de los primeros entrantes, se hicieron un poco largos y eso nos dejó con el hambre a medias. Al final, comer el último plato se sintió un poco forzado, cuando queríamos disfrutar.
Del ambiente no puedo quejarme. Es uno de esos lugares en Valencia donde te sientes cómodo, el local es agradable y tiene esa vibra que invita a quedarte. Ah, y si tienes suerte de poder sentarte en la terracita, las estufas son un plus que le dan un aire especial a la velada. Aunque, preparate para pelear un poco por el aparcamiento, porque aquí conseguir un hueco puede ser un reto.
Ahora, ¿qué tipo de platos puedes esperar en la carta de Timoteo Gastrobar? Tienes desde las croquetas y montaditos (no te olvides del bikini trufado, que es otro nivel) hasta opciones más contundentes como el solomillo de ternera con foie. También se destacan algunas delicias dulces, como la tarta de chocolate que han mencionado varios comensales. En resumen, la carta tiene un poco de todo y la calidad de los ingredientes es notable. Así que, si decides lanzarte a la aventura, probablemente salgas con una sonrisa y ganas de repetir. ¡Yo definitivamente volveré!
Qué ingredientes se utilizan en la comida de Timoteo Gastrobar
Y mientras hablábamos de nuestra experiencia, no puedo dejar de mencionar lo bien que está ambientado Timoteo gastrobar. El lugar tiene ese toque moderno y acogedor que te hace sentir como en casa. La atención fue de 10, nos atendió Claudio, y de verdad es un encanto. Además, nos sirvieron rapidísimo, algo que siempre se agradece cuando tienes hambre, ¿verdad? Y lo mejor de todo, el precio es muy ajustado para la calidad de los platos. Os prometo que vale la pena.
Empezamos la cena con el famoso bikini trufado, que aunque es un poco pequeño, ¡vaya que sorprendió! Las croquetas de cecina se llevaron el premio, más ricas que las de sobrasada, ¡y eso que yo soy fan de las sobrasadas! El secreto Black Angus estaba en su punto perfecto; no puedo recomendarlo lo suficiente. Y no podéis iros sin haber probado los postres, especialmente la tarta de chocolate, que es simplemente un sueño. La cena en Timoteo es una verdadera experiencia, tenéis que ir.
No todo fue perfecto, hubo una ligera demora entre algunos platos, pero el equipo fue muy amable y la atención se compensó con creces. Nos sorprendió gratamente el sabor de las papas bravas que ni siquiera están en la carta, así que si tenéis la suerte de encontrarlas, no dudéis en pedirlas. Y si os gustan los postres, la tarta de queso y la torrija de horchata con helado son imprescindibles. Sin duda, esta es la razón por la que la gente habla tanto de este lugar: cada bocado cuenta.
Sobre los ingredientes, en Timoteo gastrobar utilizan lo mejor de lo mejor. Me consta que la croqueta de jamón y cecina Black Angus tiende a ser una de las más destacadas, y los torreznos son igualmente increíbles por su textura y sabor. La sepia y la ensaladilla rusa están cargadas de frescura, lo que muestra que el compromiso con la calidad se nota en cada plato. Todo está pensado para que disfrutéis de una experiencia inolvidable. Así que, ¡no os olvidéis de hacer reservación para vuestra próxima visita!
Existen opciones vegetarianas o veganas en el menú
La verdad es que Timoteo gastrobar fue una grata sorpresa. Para ser nuestra primera visita, no pudimos haber acertado más. Desde el momento en que entramos, el ambiente relajado y moderno nos hizo sentir como en casa. Las croquetas de sobrasada fueron un acierto total, pero lo que realmente nos dejó con ganas de más fue la tosta de anchoa con mantequilla salada y el brioche de tartar de atún. ¡Qué delicia! Y ni hablar de la tarta de queso, que, honestamente, ya ocupa un lugar en mi top 3 de postres.
El servicio también fue impecable. Claudio nos atendió de maravilla, siempre pendiente de que no nos faltara nada. A veces, eso marca la diferencia, ¿verdad? Nos gustó tanto que el precio por persona, alrededor de 10-20 €, nos pareció más que razonable por la calidad que ofrecían. Todos disfrutamos la cena, y aunque la comida fue increíble, el buen servicio también sumó puntos a la experiencia.
Cuando fuimos un grupo de cinco, nos sentaron en una mesa amplia y súper cómoda. La carta no es muy extensa, pero eso no nos decepcionó, porque cada plato que pedimos fue una joya. Recomiendo las bravas y las croquetas de cebolla caramelizada, que estaban para chuparse los dedos. Y como no podía ser de otra manera, terminamos la cena con la famosa tarta Timoteo, cuya textura me dejó flipado. El ambiente tiene ese toque moderno y sencillo que facilita una noche amena, y de nuevo, el servicio se merecería un 10.
Ahora, si estáis preguntando si hay opciones vegetarianas o veganas en el menú, dejadme deciros que aunque la carta es breve, hay propuestas para todos los gustos. Así que, ya sea que busques un buen plato de bravas o una alternativa sin carne, seguro encontrarás algo que te apetezca. Marcad Timoteo en vuestra lista, porque ¡yo ya tengo ganas de volver!








