
Mikkonos Beach Club es el lugar ideal si estás buscando un restaurante mediterráneo frente al mar en Playa El Saler, Valencia. Aquí puedes disfrutar de una deliciosa cocina de mercado que combina lo tradicional con toques modernos, en un ambiente relajado perfecto para desconectar con tu pareja, amigos o familia. Imagina saborear una paella junto a las mejores vistas del mar; es una experiencia que no te puedes perder. Con una puntuación de 4.4 sobre 5, según más de 1500 reseñas, está claro que aquí saben lo que hacen.
La carta de Mikkonos ofrece 33 platos llenos de sabor, incluyendo las famosas croquetas premiadas y arroces típicos de la región. Además, si buscas un buen batido o zumo, ¡también encontrarás opciones refrescantes! Ya sea que quieras disfrutar de un helado artesanal tras un día de playa o simplemente relajarte en un espacio abierto, Mikkonos Beach Club es el sitio que transforma los buenos momentos en recuerdos inolvidables.
Horarios Mikkonos Beach Club
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | 10:00–18:00 |
| martes | 10:00–18:00 |
| miércoles | 10:00–18:00 |
| jueves | 10:00–18:00 |
| viernes | 10:00–18:00 |
| sábado | 10:00–18:00 |
| domingo | 10:00–18:00 |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación Mikkonos Beach Club
Dónde se encuentra Mikkonos Beach Club
¡Hola, amigo! Si estás buscando un lugar increíble para disfrutar de un buen rato cerca del mar, Mikkonos Beach Club es una opción que no te puedes perder. Está ubicado en Playa El Saler, 4, justo en el desvío de la rotonda de la playa en Valencia. Te lo recomendaron y ahora que fui, tengo que decir que realmente cumple con lo que promete. El ambiente es súper chulo y da gusto estar en un lugar tan limpio y ordenado. ¡Perfecto para desconectar!
La comida es una de esas cosas que realmente te hace sonreír. Tienen unas raciones súper generosas y el sabor está a la altura. Puedes esperar gastar entre 40-50 euros por persona y, a cambio, te aseguro que salirás satisfecho. La presentación de los platos es digna de Instagram, pero lo que realmente me dejó encantado fue cómo todo sabe. Además, el personal es increíble; siempre están pendientes y te hacen sentir bienvenido.
Y las vistas… ¡no puedo dejar de mencionarlas! Desde la terraza se ve el mar y es solo otra razón más para que decidas quedarte un ratito más con una bebida fría en la mano. Es un sitio donde definitivamente tendrás ganas de volver. Por si acaso, asegúrate de hacer reserva, ya que con lo popular que se ha vuelto, ¡puede llenarse bien rápido!
Así que ya sabes, Mikkonos Beach Club está situado en Playa El Saler, 4, y es el lugar ideal para disfrutar de buena comida, un ambiente increíble y esas vistas espectaculares. Perfecto para una escapada relajante o una cena con amigos, ¡no te lo pienses más!
Qué tipo de cocina ofrece el restaurante
¿Te imaginas un día perfecto en la playa y terminarlo comiendo en un lugar que te deja con ganas de volver una y otra vez? Mikkonos Beach Club es justo eso. Ubicado en la Playa El Saler, este restaurante mediterráneo se convierte en una joya que brilla junto al mar. Desde el primer momento, el trato es impresionante, con un personal amable y siempre dispuesto a hacer que tu experiencia sea única. ¡Es como si te trataran como de la familia!
La comida, ¡dios mío! Hoy, por ejemplo, empezamos con unos tomates de El Perelló acompañados de lomo de atún, ¡y vaya que eso te deja sin palabras! Luego, el plato principal fue un arroz con rape, vieras y gambas que estaba de lujo, lleno de sabor y con ingredientes frescos que simplemente se notan en cada bocado. El ambiente es algo que no puedes dejar pasar: con la brisa del mar y la vista espectacular, se convierte en una experiencia gastronómica que no olvidaras.
Aunque a veces puede ser un poco complicado encontrar aparcamiento cerca, la mayoría de las veces hay suficiente espacio. Si vas en un grupo, recuerda que se recomienda hacer reservas, especialmente los fines de semana. La carta también se adapta bien a las necesidades de cada uno, así que si eres vegetariano o tienes alguna restricción alimentaria, no tendrás problemas, ya que está todo muy bien claro en el menú.
Así que, ¿qué tipo de cocina puedes esperar en Mikkonos? Pues se especializan en cocina mediterránea, con un enfoque en ingredientes frescos y platos que van desde arroces espectaculares hasta deliciosas ensaladas que hacen que cualquiera se rinda ante su sabor. Así que, si estás por la zona, no dudes en hacer una parada. ¡Te va a encantar!
Cuál es la especialidad gastronómica del Mikkonos Beach Club
Y ya te digo, si buscas un sitio donde sentirte en casa mientras te das un homenaje, Mikkonos Beach Club es el lugar ideal. La atención que recibes aquí es de 10, desde el dueño hasta cada uno de los camareros. Estas personas realmente saben lo que hacen y tienen un trato excepcional. Y no sólo eso, ¡la comida es excelente! Las raciones son copiosas, así que no te preocupes por salir con hambre. Y si tienes que decirme cuáles son las estrellas del menú, las tostas son puro ORO.
Ya lo mencioné, pero no me cansaré de repetirlo: si llegas a este lugar un poco tarde y sin reserva, no te preocupes, porque el personal se desvive por hacerte sentir bien. Nos pasó a nosotros y nos atendieron sin problema. Nos pusimos a pedir platos para picar y, sinceramente, todo fue un éxito total. La ensaladilla estaba buenísima y a penas estás a 50 metros de la playa. El local tiene un ambiente fresco y acogedor, lleno de vegetación; es un sitio de esos que te invitan a quedarte un rato.
El servicio es rapidísimo y, te lo digo, eso se agradece cuando vas con hambre. La experiencia completa: comida, servicio y ambiente, todo merecería 5 estrellas. ¡Casi me olvidaba de comentar sobre el aparcamiento! No vas a tener problemas para encontrar sitio, ya que hay bastantes plazas libres y además, es gratis. Es un plus que siempre viene bien, ¿no?
Ahora, sobre la pregunta del millón: ¿cuál es la especialidad gastronómica del Mikkonos Beach Club? Sin duda, deberías probar el Arroz del Senyoret y las milhojas de queso. Pero, cuidado, si eres fan del buen marisco, el calamar a la andaluza y la ensalada de burrata te van a dejar con ganas de más. Así que ya sabes, ¡no te lo pienses más y haz ese plan de playa tan necesario!
Cómo es el ambiente en el Mikkonos Beach Club
Y hablando de Mikkonos Beach Club, la verdad es que es un sitio que siempre queda en la memoria, ¡y no solo por su nombre! La atención es de 10. Desde que llegas, sientes que te hacen sentir como en casa. No sé si ha sido solo suerte nuestra, pero los camareros estaban súper pendientes de nosotros sin ser pesados, y eso se agradece un montón. En cuanto a la comida, ¡ay, la comida! Los platos son una delicia. Si tienes la oportunidad, no te puedes ir sin probar su milhojas de queso y calamar. Es un espectáculo puro, créeme.
Hablando de precios, está en la horquilla de 30-40 € por persona, lo que está bastante bien si consideras la calidad de lo que vas a disfrutar. Y no te preocupes por hacer reservas, aunque siempre es bueno llamarlos si vas en horarios pico. Pero si llegas y no hay mucha gente, te sientan al momento sin esperar. Hablando de ambiente, el nivel de ruido es muy bajo, lo que es perfecto para charlar tranquilamente con tus amigos o simplemente disfrutar de la música de fondo.
Ahora, es cierto que hay opiniones mixtas, y hay quienes han tenido experiencias menos agradables. Pero no te dejes llevar por eso; por lo que hemos vivido en varias ocasiones, siempre ha sido positivo. La dueña puede que haya tenido un mal día en ese momento, pero lo que más se siente es un esfuerzo genuino por ofrecer un buen servicio. Y respecto a la comida, han tenido unas críticas favorables en su mayoría, así que sería bueno darle una oportunidad. En resumen, si buscas un lugar con entorno e instalaciones impresionantes, este es tu sitio. ¡No te lo pienses, ve y disfruta!
Qué platos destacados se pueden encontrar en el menú
Así que, como te estaba diciendo, Mikkonos Beach Club es un sitio que promete una escapada de lo más agradable. Imagina que te vas a la playa, te tumbas en una hamaca y pides una cerveza bien fresquita porque este calor es de locos. La verdad es que, cuando fui hace un mes, nos liamos y empezamos a probar varias cosas del menú. Te diré que los entrantes estaban para chuparse los dedos: el tartar de salmón y mango estaba muy fresco y tenía ese crujiente que lo elevaba a otro nivel. Luego, nos pedimos un tagliatelle de sepia que, aunque le faltaba un poco de punch a la salsa, ¡estaba rico!
Ahora bien, pasemos al plato principal, que ahí es donde se hizo el drama. Pedimos una paella de vieiras, rape y gambas. La presentación era espectacular, pero al final el sabor no cumplió las expectativas. Las vieiras sin sabor, el rape escaso y las gambas un poco pasadas, una pena total, ¡con esa pinta que tenía! Nos quedamos con una sensación de ambigüedad. Los entrantes nos encantaron, pero la paella no dio la talla. La verdad es que tendríamos que darle otra oportunidad, pero va a costar un poco convencer al grupo después de eso.
Por otro lado, si hablamos de las experiencias de otros, parece que hay gente que se ha llevado una grata sorpresa. Una pareja que fue recientemente se llevó el premio de gastrocriticvlc y probaron varias delicias. La ensalada de burrata fue un éxito rotundo, al igual que la pata de pulpo y el arroz del señoret. Y no hablemos del brownie apto para celíacos que estaba de muerte. Es genial que tengan buenas opciones sin gluten, así siempre hay algo para todos. Además, el encargado, Darío, se encargó de que la atención fuera de 10, ¡lo cual siempre es un puntazo!
En cuanto a los platos más destacados del menú, deberías probar la ensalada de burrata para empezar, seguida de la pata de pulpo, y el famoso arroz del señoret. Para el postre, el milhojas de crema de queso y un brownie de chocolate con helado de vainilla son imperdibles. Y, por supuesto, si estás en modo marisquería, la paella tiene su encanto, pero ve con precaución. Y lo mejor de todo es que el aparcamiento es gratuito y hay muchas plazas disponibles, así que no hay excusas para no pasarse un día a disfrutar. ¿Te animas?
Cuántos platos ofrece la carta de Mikkonos
Y bueno, como te decía, la experiencia en Mikkonos Beach Club ha sido sensacional. Ya es la segunda vez que comemos aquí y, como no podía ser de otra manera, ¡salimos encantados de nuevo! La cantidad de comida que sirven es perfecta, y el servicio es realmente de matrícula de honor. Desde la amabilidad del personal hasta el tiempo de espera, todo está pensado para que el cliente salga satisfecho. Si tienes la oportunidad, no dudes en probar sus croquetas caseras; son un must que no puedes dejar pasar.
El ambiente del restaurante es muy agradable, justo a pie de playa y decorado con buen gusto. Iris, ¡deberías saber que tienes una leonesa entre tus clientes más entusiastas! Este sitio es súper recomendable para pasarlo bien con amigos o en pareja. Y no te preocupes por el dinero, porque con un rango de 40-50 € por persona, es una experiencia muy aceptable para lo que ofrecen.
Hablando del servicio, aquí son extremadamente amables y rápidos. No tuvimos que esperar ni para la cuenta, lo cual se agradece. La comida es variada y deliciosa, y la ensaladilla que tienen es realmente buena; la presentación y el sabor son sobresalientes. También te recomiendo la paella, que estuvo a la altura de lo que esperábamos. A veces escuchas historias negativas, pero honestamente, no deberías dejarte llevar solo por ellas.
Ahora, si decides ir, asegúrate de hacer una reserva porque a veces tener mesa puede ser un poco complicado. En general, es un lugar para repetir sí o sí. Por cierto, en la carta de Mikkonos, puedes encontrar una interesante variedad de platos, ya que ofrecen diferentes opciones de arroces, pescados y más. En total, hay alrededor de 17 platos disponibles para elegir, así que seguro que encuentras algo que te encante. ¡Ya me cuentas cómo te va si decides ir!
El Mikkonos Beach Club tiene vista al mar
Y ya que hablamos de Mikkonos Beach Club, no puedo dejar de mencionar lo bien que lo pasamos en nuestra visita. La terraza es genial, aunque, lamentablemente, elegimos un día ventoso que no nos permitió disfrutarla al 100%. Pero, ¡no pasa nada! Los entrantes fueron el verdadero estrellón de la comida. Las bravas estaban de escándalo, y el tagliatelle de sepia y el tomate valenciano también se llevaron mis aplausos. Resulta que, además, el camarero fue un encanto, de esos que saben cómo hacer que te sientas a gusto, ¡hasta nos invitaron a unos chupitos como agradecimiento! Con un presupuesto de 30-40 € por persona, me parece una opción muy buena.
Como anécdota, recuerdo que tuvimos que esperar un poco por la paella, pero la verdad es que eso ya no importó porque valió la pena la espera. Para dos personas, nos tomamos seis cervezas, mejillones, sepia, y un arroz del senyoret que estaba sublime. Después, un postre y un café nos dejaron en un total de 105 €, lo que no está nada mal, y menos con la vista a la playa. El ambiente no era muy ruidoso, lo que siempre es un plus cuando buscas un sitio relajado. Si tienes suerte, como nosotros en mayo, encontrarás muchas plazas libres para aparcar, y además, ¡es gratuito!
Ahora, sí, el lugar es encantador y con una ubicación inmejorable. La atención es excelente, con un personal que sabe recomendarte lo mejor de la carta. Eso sí, una pequeña pega: aunque nos dijeron que nos invitaban al postre, al revisar el ticket vimos que no fue así. No hay problema, ¡volveremos en busca de nuestro postre de regalo! Y por si te lo preguntas, el Mikkonos Beach Club sí tiene vista al mar, solo hay que fijarse bien para disfrutarla, aunque entre las olas y la buena comida, ¡quién puede quejarse!
Cuál es la calificación promedio del restaurante según las reseñas
La verdad es que Mikkonos Beach Club ha tenido días mejores. Te cuento que reservamos y nos pusieron en la terraza de inmediato, lo cual está bien, pero si somos tres personas, no hay opción de comer dentro. El arroz del Senyoret lo pedimos con muchas ganas, pero qué decepción: ¡estaba salado! A 22€ por ración, esperas que te lo sirvan bien, ¿no? En cambio, los postres estaban muy buenos, aunque un consejo: no pidas café al mismo tiempo que el postre porque te lo traen antes. En general, se nota que no cuidan los detalles. Empezaron con buena vibra, pero ahora está más flojo, una pena de verdad.
Por cierto, hoy tuvimos una experiencia bastante frustrante. Fuimos a la playa y al restaurante, que es el único de la zona, a buscar algo para comer para la niña. Al preguntar si podíamos pedir para llevar, nos dijeron que no. Pedimos unas croquetas y, aunque insistimos, se negaron a darnos cubiertos. Lo curioso es que luego vimos a otros chicos que se sentaron a nuestro lado con cocacolas y dos cucharas. ¡Imagínate nuestra cara! Les preguntamos dónde las habían conseguido y nos dijeron que en Mikkonos. Si no pueden darnos cubiertos, que tampoco se los den a nadie. La verdad, tras esa experiencia, no estoy por gastar un euro más allí, aunque un camarero intentó ayudarnos... pero la encargada no lo permitió.
Al final, de mi segunda visita, solo puedo decir que me sorprendió muy negativamente. La primera vez la comida fue excelente, pero esta vez... ¡vaya desastre! Aunque nos cambiaron de lugar, las patatas bravas estaban pasadas de salsa y la paella parecía de otro día, con carne que sabía a pasado. Además, los caracoles mal lavados traían arena. Y para colmo, el pan llegó cuando ya habíamos terminado de comer. Al final, pagamos más de lo que habíamos gastado en marzo. Si solo rescato el lugar, creo que está bastante claro que no quiero volver por casualidad.
Así que, si hacemos un recuento de las notas, la calificación promedio del restaurante parece estar alrededor de 2 estrellas. Una pena, porque con tanta competencia en Valencia, deberían dar lo mejor de sí.
Qué tipo de bebidas refrescantes están disponibles en el menú
Y ya pasando a la comida en el Mikkonos Beach Club, ¡qué maravilla, de verdad! Tuvimos la suerte de probar el arroz de pluma ibérica y alcachofas, y déjame decirte que estaba espectacular. Cada bocado era un festival de sabores. Éramos un grupo grande, con niños incluidos, y la verdad es que nos trataron con mucho cariño. Además, las vistas son preciosas y el buen aparcamiento fue un gran bonus. ¡Los peques pudieron jugar sin problemas! El servicio fue rápido y eficiente, algo que se agradece cuando hay más de uno en la mesa.
Además de eso, la paella de Senyoret que pedimos fue de lujo. En pocos lugares puedes encontrar un plato tan cargado de sabor como el que nos sirvieron. Mis hijas quedaron encantadas con la atención especial que les dieron, lo que como papás siempre se agradece. Y si estaba pensando en volver, puedes contar que yo repetiría siempre. La comida está en un rango de 10-20 € por persona; a ese precio, lo que te dan es una auténtica joya.
Recuerdo que el año pasado fui a celebrar mi cumpleaños allí, y no puedo dejar de recomendarlo. La atención fue increíble, y hasta me sorprendieron con una botella de cava. Pedimos unas croquetas, bravas, una ensalada de cabra y varios arroces, entre ellos la paella valenciana y la de marisco. La experiencia fue de 10 en todos los sentidos, y sí, ¡seguro repetiría! Tuvieron un trato tan cordial que te hacen sentir como en casa.
Por cierto, si te preguntas qué tipo de bebidas refrescantes hay en el menú, tienes varias opciones. Desde cervezas bien frías hasta vinados que combinan perfecto con la comida. También hay una selección de zumos naturales y cócteles, ideales para relajarte con una vista tan espectacular. ¡No puedes dejar pasar la oportunidad de disfrutar de todo esto en un día de sol!
Se sirven helados artesanales en Mikkonos Beach Club
La verdad es que Mikkonos Beach Club es un lugar que te sorprende desde el momento en que llegas. La ruta para llegar es un poco peculiar, ya que te parece que te has equivocado de camino en una carretera pequeña, pero cuando te topas con el club, te das cuenta de que has llegado a un auténtico tesoro en Playa El Saler. Una vez allí, la atmósfera se siente relajada y acogedora, perfecta para disfrutar de un día de sol y buena comida. ¡Y no se te olvide hacer una reserva! Se llena rápido.
Hablemos de la comida. El menú es una maravilla; la paella es absolutamente deliciosa, con el arroz justo en su punto, algo que no siempre es fácil de encontrar. Y si te gustan los postres, tienes que probar el que te invitan a probar, un postre típico de la zona que es realmente sorprendente. No hace falta ser un experto para disfrutarlo; todos los platos tienen un toque especial que combina perfectamente con el ambiente playero.
Por otro lado, en nuestra última visita, la atención fue estelar. El camarero, un chico argentino, fue súper atento y agradable, lo que siempre suma a la experiencia. La dueña también se portó de maravilla, incluso preparándome una paella para uno, aunque en principio solo servían para más. Esas pequeñas atenciones hacen que te sientas como en casa y realmente valoras el lugar.
Es verdad que en una ocasión notamos que un par de platos, como las clochinas, no estaban tan frescas y el guacamole del tartar de salmón podría haber estado mejor, pero en general la comida suele estar a un nivel excelente y el ambiente siempre es muy agradable. Así que, si te pasas por allí, no dudes en probar el arroz a banda; ¡es uno de los favoritos y realmente merece la pena!
Y ya que estamos, sí, en Mikkonos Beach Club sí que sirven helados artesanales. Así que, si te apetece algo dulce y refrescante después de comer, tienes esa opción lista para disfrutar, perfecto para cerrar con broche de oro un día genial en la playa. Sin duda, volvería a repetir sin pensarlo dos veces, ¿te animas a acompañarme la próxima vez?
Es un lugar adecuado para disfrutar en pareja, con amigos o familia
Y después de un rato disfrutando del ambiente, tienes que hablar de Mikkonos Beach Club, que la verdad es que está en un entorno ideal, rodeado de dunas y vegetación mediterránea protegida. Es como un pequeño paraíso al lado de la playa. Si estás pensando en un lugar que combine buena comida y un ambiente relajado, este es el sitio perfecto. Imagina disfrutar de una rica ensalada de salmón y angulas o una de burra, ¡deliciosas! La verdad es que cada bocado se siente como una mini-vacación, y después de probar el mejor brownie que he comido jamás, ya no hay vuelta atrás.
La atención también es de 10, es genial sentirse tan bienvenido. Los camareros y camareras son super atentos y simpáticos, lo que hace que la experiencia sea aún más placentera. De hecho, cuando estuvimos allí, los platos y bebidas llegaron a la mesa más rápido de lo que esperábamos, y eso que estaba a tope, siendo un domingo por la mañana. No puedo dejar de mencionar la chica que nos atendió; su energía hizo que todo fuera diferente. La cerveza fresca estaba bien tirada en una copa helada, ¡y eso es un must!
Además, el aparcamiento es otra ventaja. Hay un montón de sitio justo al lado del local, así que no hay drama por dónde dejar el coche. Los precios son bastante razonables, así que si piensas en un brunch, por unos 10-20 € por persona, puedes disfrutar de esa experiencia sin romper la hucha. En resumen, este lugar es super recomendable y seguro que te deja con ganas de volver.
Y sin duda, Mikkonos Beach Club es un lugar ideal tanto para disfrutar en pareja como con familia o amigos. Ya sea una salida romántica, una reunión familiar o un día relajado con colegas, aquí todos se sienten a gusto. El ambiente es tan acogedor que querrás pasar el día entero allí, ¡y para eso están las playas! Así que, si buscas un plan genial, te animo a que lo pruebes.








