
Si estás en Laujar de Andarax y buscas un lugar para comer, Mesón 'La Fabriquilla' debería estar en tu lista. Con una calificación de 4 de 5 en Restaurant Guru y una variedad de platos que van desde guisos caseros hasta pescados y mariscos, aquí hay opciones para todos los paladares. Además, su carta incluye delicias típicas de la zona, como el famoso plato alpujarreño, ideal para disfrutar de la auténtica cocina mediterránea en un ambiente rústico y acogedor, con chimenea y todo.
No te olvides de hacer reserva, ya que el lugar puede llenarse rápido, especialmente los fines de semana. Aquí las tapas son una maravilla, y entre las estrellas de su cocina, las patatas y las migas destacan por su sabor. Así que si quieres disfrutar de buena comida y un ambiente genial, ya sabes dónde ir. ¡Ah, y no te preocupes por la cuenta; los precios son bastante razonables, entre €€ y €€€!
Mapa Ubicación Mesón 'La Fabriquilla'
Dónde se encuentra el Mesón "La Fabriquilla"
¡Hey! ¿Has oído hablar del Mesón 'La Fabriquilla'? Es un rincón increíble para disfrutar de buena comida casera en medio de la naturaleza. Este restaurante tiene un salón amplio de estilo rústico que incluye chimenea, lo que lo hace perfecto para disfrutar de un almuerzo o cena acogedora. Además, la comida es una maravilla: tienen desde carnes y pescados hasta platos típicos de la zona, como el plato alpujarreño. Y no te pierdas el aperitivo que te dan con la bebida, ¡es un detalle que siempre se agradece!
Si decides ir, asegúrate de reservar mesa, que suele llenarse. Un consejo: antes de comer, aprovecha para hacer la ruta hidroeléctrica que tienen por allí. Te dejará con ganas de sentarte y disfrutar de la comida tranquilamente después de un poco de ejercicio, ¿no crees?
Por cierto, no olvides llevar efectivo, que no aceptan tarjetas. Aunque eso puede ser un poco rollo, también es una buena oportunidad para desconectar, porque, ¡sorpresa! En esta zona la cobertura es nula. Y hablando de coberturas, si decides comer dentro del restaurante, ten en cuenta que saldrás oliendo un poco a barbacoa, así que quizás lo mejor sea elegir una mesa en la terraza.
Ya que estamos, si quieres disfrutar de unas tapas, te recomiendo pedir la cerveza Nevada y las migas. ¡Son de otro mundo! Y no olvides dejar espacio para los postres; la leche frita y la tarta Red Velvet nos encantaron. Pero recuerda, tómate tu tiempo porque a veces el servicio puede tardar un poco. En fin, todo esto hace parte del encanto del lugar.
Entonces, para aquellos que se están preguntando, ¿dónde se encuentra el Mesón 'La Fabriquilla'? Está en el Paraje del, Carr. Nacimiento, S/N, 04470 Laujar de Andarax, Almería. Si estás buscando buena comida y un ambiente relajado rodeado de naturaleza, ¡no dudes en visitarlo!
Cuál es la calificación del Mesón "La Fabriquilla" en Restaurant Guru
Y hablando de La Fabriquilla, la verdad es que el lugar tiene un encanto especial. Cuando fui a comer con mi abuelo, lo primero que notamos fue lo acogedor que es todo. El ambiente es muy cálido, ideal para pasar un buen rato sin prisas. Los camareros son un amor, súper atentos y siempre dispuestos a ayudarte. Lo único que le faltó fue un pelín más de sabor a la comida, pero, en general, salimos bastante contentos. Y para el precio, que ronda entre 40 y 50 euros por persona, ¡vale la pena!
A la próxima, tienes que probar la olla de trigo, ¡es espectacular! Mis amigos siempre la piden y no se equivocan. Y ya que estamos, el vino de la zona, como el Cortijo del Cura, sale a 2,5 euros por una tapita. ¡Increíble! ¡Así da gusto comer! La atención, además, es de lo mejor, siempre hay alguien que te ayuda con una sonrisa.
Sobre la parrillada de carne, la verdad es que estaba rica, pero un pequeño detalle: no decía en la carta que venía con guarnición. ¡Y ocupa casi la mitad del plato! Me encanta que sea una sorpresa, pero un aviso no estaría mal. Los postres también son caseros, ¡y se notan! Así que si quedan huecos, no dudes en pedir algo dulce al final.
Eso sí, un pequeño consejo para evitar contratiempos: no se puede pagar con tarjeta ¡porque no hay cobertura telefónica! Así que asegúrate de llevar efectivo a la salida, a no ser que quieras quedarte a fregar platos.
Por último, no puedo dejar de mencionarte que el lugar suele llenarse bastante, sobre todo los domingos. Aunque la comida siempre es buena, el servicio puede ser un poco desorganizado en hora punta. Así que un toque a la organización no estaría nada mal para que todos los que visiten este lugar salgan tan contentos como yo. Y para quienes se pregunten, La Fabriquilla tiene una calificación de 4 estrellas en Restaurant Guru. Así que ya sabes, ¡no dudes en pasar por allí y disfrutar de todo lo rico que tienen!
Qué tipo de platos se pueden encontrar en el menú de "La Fabriquilla"
¡Ves! Ya te dije que el Mesón "La Fabriquilla" es una parada obligatoria si andas por Laujar de Andarax. Tiene un entorno privilegiado que te invita a quedarte a disfrutar después de un día de senderismo. La decoración rústica le da un toque especial, y esas brasas en el centro del lugar hacen que los aromas de las carnes sean simplemente irresistibles. Así que si quieres hacer una visita, no olvides reservar, especialmente si es festivo, porque se llena bastante.
La comida, por cierto, ¡está para chuparse los dedos! Han hecho un trabajo excelente con los platos, y no es broma cuando digo que el plato alpujarreño y las migas con tropezones son de lo mejor que he probado. Eso sí, ten en cuenta que deberás llevar efectivo, ya que no aceptan tarjetas y, como bien mencionan, la cobertura por ahí brilla por su ausencia. Aunque la atención es buena y el lugar es familiar, un pequeño detalle es que los baños están en un piso superior, lo que puede ser un poco incómodo a la hora de ir.
Por lo que he escuchado de otros comensales, las tapas son muy buenas y bien de precio. Pero, ¡ojo! Asegúrate de ir con el estómago vacío porque la comida es abundante. Te recomiendo que vayas con amigos o familia, porque así puedes compartir esos platos suculentos y, además, disfrutar del ambiente. Después de tus rutas por el campo, sentarte a probar sus delicias es el plan perfecto. Así que ya sabes, ¡a disfrutar!
En el menú de "La Fabriquilla" puedes encontrar de todo un poco, pero lo que destaca son las carnes a la brasa, suculentas platos típicos de la comida alpujarreña y un menú infantil para los más pequeños de la casa. La combinación de sabores locales y la buena atención hacen que cualquier comida se convierta en una experiencia memorable. Así que, ¡no te lo pierdas!
Cuáles son algunos ejemplos de platos típicos de la zona disponibles en el mesón
Y hablando de La Fabriquilla, la verdad es que es un lugar que da para comentar en varias direcciones. Si te gusta la carne, aquí han hecho su nombre bien ganado. La calidad de sus platos es bastante alta y tienen una manera de hacer las carnes que te deja con ganas de más. Recuerdo que cuando fui, me quedé sorprendido por lo bien elaboradas que estaban. El personal también merece una mención especial; son super atentos y siempre están dispuestos a hacerte sentir cómodo. Sin duda, es una experiencia para repetir.
Pero claro, no todo es perfecto. He escuchado a algunas personas que han tenido experiencias menos agradables. Por ejemplo, un tipo dijo que, después de comer allí, toda su familia terminó con diarrea. Vaya faena, ¿no? También mencionaron que los precios son bastante razonables, entre 10 y 20 euros por persona, pero con la digamos 'incidencia' que tuvieron, es un punto preocupante. Y, por si fuera poco, no aceptan tarjetas de crédito. Eso parece un poco desactualizado, especialmente ahora que la mayoría de los lugares lo ofrecen.
Si te decides a ir, recuerda que es mejor reservar con antelación si planeas ir un fin de semana o en festivos. El sitio puede llenarse rápidamente, y hay que ser precavido, sobre todo si has hecho alguna ruta por la zona. Es un buen lugar para terminar la caminata y disfrutar de algo de comida. A veces, lo que pides puede ser un poco variable. He oído que hay que tener cuidado al pedir pescado, ya que algunos platos no han salido bien. En mi experiencia, el calamares estaban bien, aunque había un poco de queja sobre algunos que parecían congelados. Pero hey, si al final sales con el estómago lleno y satisfecho, creo que esa es la verdadera medida.
Y, hablando de platos típicos, dentro de lo que se puede encontrar en esta zona, el cordero suele ser un éxito seguro, así como otras carnes de la región. También, no te olvides de probar el guiso de montaña o las patatas a lo pobre. Eso sí, asegúrate que estén frescas. Así que, ya sabes, si decides ir, disfruta de la experiencia, pero con un ojo crítico en los detalles. ¡Buen provecho!
Qué es el "plato alpujarreño" y por qué es destacado en su carta
No sé por dónde empezar con el Mesón "La Fabriquilla". La verdad, el sitio tiene un encanto especial, ya que es una antigua "fábrica de luz" convertida en restaurante, pero la experiencia puede ser un verdadero fiasco. La comida que nos servieron estuvo bastante por debajo de las expectativas. El salmorejo sabía exclusivamente a ajo y el chuletón de ternera... bueno, más bien parecía un pedazo de carne pálido que necesitaba un poco de amor y sabor. Y ni hablemos de las papas a lo pobre, que parecían más un puré improvisado que otra cosa. De verdad, si hay un lugar que tiene mucho que mejorar, ese es este.
Por otro lado, el servicio no ayudó mucho. Los camareros parecían desbordados y poco atentos. Hasta que no sirvieron todos los cafés y postres de una mesa, no se dignaban a atender la siguiente. Entendemos que uno está allí para disfrutar, pero esperar tanto se convierte en una prueba de paciencia. Además, me chocó que no aceptaran pago con tarjeta. Estamos en el siglo XXI, amigos, ¡espero que lo consideren para el futuro! Aunque admito que la idea de que vuelvan a mejorar con una estrellita podría ser un buen empujoncito, pero sinceramente, no creo que yo regrese.
Aun así, no me malinterpretes, hay algo que rescatar: el plato alpujarreño. Es un clásico que debería estar en la carta, ya que lleva esos sabores auténticos de la zona. Se trata de una mezcla de productos locales como el chorizo, la morcilla y las papas, todo ello bañado en un buen aceite de oliva. Es un plato que te hace sentir la calidez de la cocina tradicional de Almería y, si lo hacen bien, puede ser una razón para volver. Pero aún así, con todo lo que pasamos, mejor lo dejamos para otra ocasión. ¡A seguir buscando un buen lugar para comer!
Qué ambiente se puede esperar en Mesón "La Fabriquilla"
Y mira, si hablamos de La Fabriquilla, hay cosas que de verdad valen la pena. A mí me encanta ese asador con su comida fresca y sabrosa. Si alguna vez vas, no puedes dejar de probar las patatas a lo pobre; son de lo mejor que he comido. Y ya que estás, asegúrate de reservar mesa con antelación, porque el lugar se llena de gente rápido. A mí, me costo encontrar sitio la primera vez que fui, y no quiero que te pase lo mismo.
Los precios son bastante decentes, porque por unos 20-30 € por persona puedes disfrutar de un buen festín. Sus migas con tropezones son otro plato que no se pueden perder, y el plato de carne al ajillo es una auténtica delicia. La verdad es que el servicio suele ser bastante bueno, así que te sentirás atendido; les pongo un 5 en servicio. Y el ambiente, ¡wow! Siempre se respira una buena vibra, con un ambiente que invita a relajarte y disfrutar de la mejor compañía.
Claro que, como en todo, hay opiniones variadas. He oído de gente que tuvo una experiencia negativa, especialmente en cuanto al servicio. No obstante, yo no he tenido problemas. Hay quienes han encontrado el servicio un poco escaso o la comida mal cocinada, pero a mí, la mayoría de las veces, me ha salido un sabor bastante agradable.
Si preguntas por el ambiente, diría que es muy amigable y acogedor. La mayoría de las veces, apuestan por ofrecer un espacio cómodo, con variedad de mesas y un par de plazas de aparcamiento gratuitas en la calle, lo cual es un plus. No te sentirás como en una cadena de restaurantes, aquí hay un toque especial. Así que prepárate para disfrutar, porque generalmente es un lugar que anima a disfrutar de la buena comida y la buena compañía.
Es necesario hacer una reserva para comer en "La Fabriquilla"
Así que, después de dar un paseo por esas hermosas montañas de Almería, nos decidimos a almorzar en el Mesón "La Fabriquilla". La verdad es que estuvo de fábula. ¡Imagínate! Almorzando en la terraza con una brisa que hacía que todo fuese más fresco y agradable. El sitio es un paraje idílico rodeado de naturaleza, perfecto para desconectar un rato. Pedimos tapas, que estaban riquísimas y, además, el precio fue muy razonable. El camarero fue muy majete, siempre con una sonrisa y dispuesto a recomendarnos lo mejor de la casa.
Sin embargo, tengo que decir que no todo el mundo ha tenido la misma suerte que nosotros. He leído algunas reseñas que, sinceramente, son bastante malas. Por ejemplo, un grupo de amigos que fue y terminó con dolores de barriga y diarrea... ¡Menudo bajón! No entiendo cómo pueden tener esas experiencias, sobre todo en un lugar que se ve tan bonito y acogedor. También escuché sobre un chico que se quejaba de la atención del encargado, que no le dejó pagar con tarjeta y ni siquiera tuvo la cortesía de ofrecerle un refrigerio después de que tuviera que ir al cajero. Flexibilidad, por favor.
A pesar de eso, muchos afirman que la comida alpujarreña es muy buena y el lugar tiene su encanto. Es cierto que hay críticas sobre el servicio, que puede ser un poco lento y desorganizado, pero eso también depende del día. En nuestra experiencia, el lugar tenía un ambiente tan pintoresco que hacía que valiera la pena la espera. Definitivamente, el lugar tiene historia y está muy bien adaptado para los comensales.
Y bueno, ya que hablamos del servicio, hay una pregunta que muchos se hacen: ¿Es necesario hacer una reserva para comer en "La Fabriquilla"? Aunque no lo hicimos y no tuvimos problemas para encontrar asiento, es verdad que el lugar es bastante popular, sobre todo en temporada alta. Así que, para estar más tranquilos y evitar sorpresas, lo mejor es llamar y reservar. ¡Te aseguras un sitio en esa terraza idílica y disfrutas de la comida sin estrés!
Por qué se recomienda hacer reserva, especialmente los fines de semana
Y bueno, si has estado pensando en un plan gastronómico de esos que te dejan el estómago sonriendo, el Mesón 'La Fabriquilla' es tu sitio. Cuando llegas, lo primero que notas es el encanto del lugar. Está en un entorno natural precioso, lo que ya de por sí le da un aire especial. La comida tradicional es la estrella, y no hay duda de que las carnes a la brasa son una delicia. Si eres de los que le gusta experimentar, los gurullos con caracoles y conejo son un must. Y ojo, que el secreto a la brasa tampoco se queda atrás; ¡te va a encantar!
Y, sí, ya sé que estarás pensando en el presupuesto. Pues te cuento que, aunque la comida es de categoría, los precios son bastante económicos. Así que no tienes excusa para no darte un homenaje. Entre risas y buena comida, el servicio es otro punto a destacar. El personal siempre está con una sonrisa y te hace sentir como en casa. Eso sí, hay un pequeño “pero”: no hay cobertura, así que asegúrate de llevar efectivo para pagar. Un detalle que te puede sorprender, pero a la larga, no le resta valor a la experiencia.
Claramente hay opiniones encontradas, porque hay quienes han tenido experiencias menos agradables. Un tal cliente mencionó un día caluroso que le pilló en el mesón y parece que no salió muy contento con su comida. Hizo comparativas y hasta habló de algunos problemas estomacales. Pero, sinceramente, creo que no hay lugar a las comparaciones cuando lo que buscas es buena comida en un entorno hermoso. Con esas temperaturas, quizás no fue el mejor momento, ¿no crees?
Ahora, respecto a las reservas, es muy recomendable hacerlas, especialmente los domingos y festivos. El lugar se llena rápido, y no querrás quedarte sin mesa. La combinación de buena comida y un ambiente encantador hace que todo el mundo quiera probarlo, así que para evitar sorpresas —y más vale prevenir que curar—, lo mejor es asegurar tu sitio con antelación. Así puedes disfrutar de tu experiencia sin prisas y saborear cada bocado. ¡No te arrepentirás!








