Si buscas una experiencia gastronómica que combine los sabores del mar y la tierra, Brasamar es el lugar ideal. Este restaurante, con vistas espectaculares y a primerísima línea de mar en Moncofa, es conocido por su frescura y calidad. Sus especialidades son los arroces a fuego de leña, pescados frescos y carnes a las brasas de encina, así que no te sorprendas si te encuentras saboreando una de las mejores paellas de la zona. Abre de martes a domingo de 12:00 pm a 6:00 pm, y si te animas a probar sus mariscos al estilo Nayarit, ¡simplemente reserva tu mesa!
No puedes dejar pasar la oportunidad de disfrutar en un ambiente acogedor donde la familia y los amigos se reúnen para celebrar los buenos momentos. Con más de 8,495 valoraciones y una puntuación de 4.6 sobre 5, Brasamar resuena con la voz de quienes han quedado encantados. Ya sea que estés en busca de una comida relajada o quieras disfrutar de una cena especial, este restaurante promete un festín que no olvidarás. ¡Así que ya sabes, anímate y siente el sabor del mar en cada bocado!
Mapa Ubicación Brasamar
Dónde se encuentra el restaurante Brasamar
¡Hola, amigos! Quiero contarles sobre Brasamar, un restaurante que descubrimos en Moncofa, Castellón, justo en Av. Mare Nostrum, 12593. Fuimos uno de esos días de verano, ¡y la verdad es que fue toda una experiencia! Este chiringuito tiene un ambiente espectacular con música y lucecitas que lo hacen perfecto para una noche de tapas junto al mar.
Pedimos algunas tapas: tellinas y calamares, que estaban súper ricos. Todo llegó bastante rápido, considerando que había bastante gente. Me sorprendió lo bien organizado que estaba el servicio; con lo lleno que estaba, los camareros fueron muy atentos y simpáticos. ¡Chicos, los precios son bastante razonables! Podéis cenar por 10-20 € por persona, y la calidad de la comida, sinceramente, ¡vale cada euro!
No es la primera vez que venimos, y puedo decir que se ha convertido en nuestro nuevo spot favorito. La comida siempre es deliciosa y la atención de los camareros es de 10. Se nota que trabajan en equipo y hacen lo posible para que todos los clientes se sientan bien. Si estás buscando un lugar con vista al mar y un ambiente agradable, Brasamar es tu sitio. ✨
Y si te preguntas, ¿dónde se encuentra el restaurante Brasamar? Pues está en Av. Mare Nostrum, 12593 Moncofa, justo frente al mar. ¡No se lo pierdan la próxima vez que busquen un buen lugar para salir a comer o cenar! Te prometo que no te arrepentirás.
Cuál es la especialidad del restaurante Brasamar
Siguiendo con lo que te contaba, Brasamar en Moncofa siempre tiene esa mezcla de buen ambiente y comida riquísima que te hace querer volver. Cuando llegas, te da esa sensación de estar en un lugar especial, especialmente porque está frente al mar. Entre las críticas, hay quienes han tenido experiencias para olvidar. La verdad, eso puede pasar en cualquier lugar, pero a mí me parece que la mayoría de las veces lo hacen bastante bien. Imagínate: un menú diario que se lleva cinco estrellas en comida, servicio y ambiente. No es fácil de conseguir, ¿no crees?
Pero claro, lo que un día es perfecto, al siguiente puede decepcionarte. Hay opiniones de gente que ha tenido que esperar más de dos horas para que le sirvan la comida y, además, recibieron platos que no pidieron. Eso es un desastre total. Y eso de cobrar por salsas no solicitadas... mal, mal. A veces parece que hay una desconexión entre el equipo y los clientes, y eso puede ahuyentar a los amantes de la buena comida. Pero, por otro lado, ¡hay comentarios increíbles! Gente que menciona a Isabel y Sandra como las estrellas del servicio, siempre sonriendo y haciendo que uno se sienta como en casa. Esos detalles marcan la diferencia.
Ahora, si decides ir, no puedes dejar de probar las patatas bravas. Tienen muy buena fama y, en general, la relación calidad-precio es bastante justa, sobre todo para la cena, con precios que rondan entre los 10 y 20 euros por persona. ¡Ideal para ir en grupo! Aunque algunos se quejan de que el local podría dar más, como ofrecer alguna tapita con la bebida, la ubicación sigue siendo un puntazo. Para los que están buscando una especialidad, ten en cuenta que las tellinas parecen ser el plato estrella, aunque hay que tener cuidado con la calidad. Sin embargo, la vista y el sitio lo compensan todo, así que ¡no dudes en darle una oportunidad!
Qué tipo de experiencia gastronómica ofrece Brasamar
Sabes, no puedo dejar de pensar en lo bien que la pasamos en Brasamar el otro día. La ubicación es fantástica, justo en la playa, así que puedes comer con vistas al mar, lo cual siempre suma puntos, ¿verdad? El servicio fue súper rápido y los camareros, muy amables, nos hicieron sentir como en casa. Te diría que la comida fue simplemente exquisita. Las tellinas que pedimos estaban para chuparse los dedos y el ambiente... ah, el ambiente. Chiringuito relajado con buena música, la verdad es que quieres quedarte allí para siempre. Nosotros definitivamente volveremos a repetir la experiencia.
Pero no todo fue perfecto. Hubo una vez en que estuvimos esperando 20 minutos sin que nadie nos atendiera y eso, la verdad, fue un fastidio. Recuerdo que la chica de la barra tuvo que salir a tomar el pedido de nuestra mesa porque simplemente no había camareros alrededor. Inaceptable. Al final, decidimos irnos al ver que había cuatro personas atrás fumando y haciendo nada mientras nosotros estábamos ahí abandonados a nuestra suerte. Así que, si te encuentras con un día así, no dudes en decirlo, porque la experiencia puede variar.
Sin embargo, para balancear las cosas, el último día salimos encantados porque probamos unos mojitos que estaban *espectaculares* y ¡estaban muy bien presentados! Tienes que probarlos. Además, el trato de la camarera Sandra fue impecable, siempre atenta y con una sonrisa. Es genial que también le den a uno la opción de sentarse en sillones cómodos para disfrutar de una copa cuando el clima está perfecto.
En resumen, Brasamar ofrece una experiencia gastronómica realmente agradable. La combinación de un servicio impecable, buena comida y un ambiente muy agradable lo convierten en un lugar ideal para disfrutar de tu tiempo en Moncofa. Te lo digo de corazón: no te puedes perder este lugar. Reúne todo para que la experiencia sea mágica. Y sí, ¡nunca está de más saludar a Gaby, Isa y todo el equipo, que son geniales! Si buscas un buen rato, Brasamar es el sitio.
Qué tipo de arroces se sirven en Brasamar
Y bueno, como te decía, el Brasamar, a pesar de ser un chiringuito, tiene sus momentos brillantes. Si te encuentras con un buen día, las 5 estrellas que le dan algunos no son para nada exageradas. Imagínate saboreando un chuletón a la brasa que, la verdad, es riquísimo; aunque cuando te topas con un mal servicio, la experiencia puede caer en picado. Aquella vez que me pasé con amigos y la barra parecía más un *cajón dejado caer* que un sitio de tapas, *uf*, fue un verdadero bajón.
Dicho esto, no todo es negativo. Las maravillas del ambiente también se notan, sobre todo si te sientas con vista al mar. Pero hay clientes queándolo han vivido en otros momentos todo lo contrario: atención pésima, *comida mediocre* y una sensación de que los precios no justifican el nivel. ¡Vamos!, que hay quien ha dicho que un restaurante de carretera le supera con creces. Pero, en general, cuando el servicio está bien, la comida es espectacular y los precios son más que asequibles: entre 10 y 20 euros por persona. ¡Un chollo!
Ahora, respecto a los arroces, Brasamar no se queda atrás. Suelen preparar arroces variados que sabrán a gloria, aunque claro, no siempre será una experiencia de 5 estrellas. Ahora, tras esas críticas duras, uno se pregunta si caerá en el mismo error o si será uno de esos días mágicos en los que todo sale perfecto. Te aconsejo que disfrutes de la variedad de los arroces, pero *ojalá* el ambiente y el servicio estén a la altura. ¡Una pena si no lo están! Al final del día, depende de tu suerte en el momento.
Cuáles son los horarios de apertura de Brasamar
Hablando de Brasamar, te cuento que es un chiringuito junto al mar que es como un pequeño paraíso. Imagínate ahí, con la brisa del Mediterráneo mientras disfrutas de una cena con amigos o tu pareja, ¡es perfecto para una salida de sábado! La comida es más de lo que esperas en un chiringuito, con platos como pulpo a la parmentier, ¡y te prometo que el chuletón se derrite en la boca! Todo eso por un precio habitual de 30-40 € por persona; un chollo para la calidad que ofrecen.
Además, lo mejor es que también son pet-friendly, así que hasta pudimos llevar a nuestra mascota sin problema. El ambiente estaba lleno, pero eso no les impidió ofrecer un servicio excelente. La camarera Isabel fue un encanto, siempre sonriendo y súper atenta. Las tapas, como las puntillas y los boquerones, valen la pena, y no olvides pedir una Estrella de Galicia para acompañar.
Sin embargo, no todo ha sido perfecto. Hubo alguna que otra crítica sobre la lentitud en el servicio en horas pico, pero en general, la gente suele irse muy satisfecha. En nuestro caso, el servicio fue de 10 y la comida también, ¡por eso repetiría sin dudarlo! La atención es bastante profesional, con un trato impecable por parte de la mayoría de los camareros. Antonio, Juan, y Natalia se aseguran de que todo esté bien para que tu experiencia sea especial.
Y, aunque algunos han tenido sus quejas, como la calidad de ciertos platos, no dejemos que eso nos desanime. En general, Brasamar se lleva cinco estrellitas en mi libro y que conste, ¡recomiendo 100% que lo pruebes!
Por cierto, si te lo preguntas, Brasamar suele abrir de medio día hasta la madrugada. Así que tienes suficiente tiempo para disfrutar de una buena cena con vistas al mar. ¡No hay excusa para no pasarte!
Qué días de la semana está abierto Brasamar
No sé cómo empezar a contarles sobre mi experiencia en Brasamar, pero aquí va. Fui con unos amigos un fin de semana y la verdad es que las cosas no empezaron nada bien. A las 21:30 ya estábamos allí, y no fue hasta 23:00 que finalmente nos atendieron. Era increíble porque había un montón de camareros, pero la mitad parecía más interesada en charlar entre ellos que en atender a los clientes. Para colmo, las jarras de cerveza que nos trajeron parecían más espuma que otra cosa. ¿Y el precio? Un robo, la verdad. Después de todo eso, tuvimos que ir a la barra para recoger el cambio. No se lo recomiendo a nadie, hay opciones mucho mejores por ahí.
Al día siguiente, decidimos probar este lugar, y aunque la comida no fue un desastre total, tampoco me animo a repetir. Las patatas bravas estaban ricas, eso sí, pero la porción era más que escasa. Los calamares a la romana parecían más agua que otra cosa. Y esa guarnición tan triste de lechuga y cherrys cortados... Sin contar que el precio era bastante alto por lo que ofrecen. A veces entiendo por qué el chiringuito de al lado siempre está más lleno; de verdad que hay sitios donde se come mejor y más barato.
Y, aunque la comida estaba bien hecha, la presentación dejaba mucho que desear. Un par de amigos y yo fuimos a cenar y nos encontramos con el mismo tipo de guarnición en todos los platos. Además, tuvimos que recordarles un par de veces algunos platos, y lo peor: la cerveza caliente. Al final, sí, para dos personas pagamos 52€. No es un precio descabellado, pero el servicio y la experiencia no justifican el coste. La única nota positiva fue un camarero simpático... que me imagino que es el mismo que le dio un respiro a la noche, porque si no, sería un pastón para pasar un mal rato.
Pero, bueno, no todo fue tan malo. Un grupo de amigos que van ahí de manera recurrente me dijo que Brasamar ha mejorado bastante desde el año pasado. Decía que los platos son espectaculares y el ambiente es muy agradable. Ellos no dejan de ir, especialmente porque les encanta el trato y las vistas al mar. Así que parece que no todo está perdido.
Por cierto, si estás pensando en ir, Brasamar está abierto todos los días de la semana. Así que, si te animas, solo asegúrate de ir con un par de horas de anticipación para no tener que esperar tanto como nosotros. ¡Buena suerte y que la próxima experiencia sea mejor!
Es necesario hacer reservaciones para probar los mariscos al estilo Nayarit
Así que, mira, sobre Brasamar, en Moncofa, lo que me contaron no es precisamente un cuento de hadas. La experiencia que tuvieron mis amigos no fue lo que esperaban. Te cuento que, al parecer, el servicio deja mucho que desear; según dicen, la carta de menú brilla por su ausencia. En su lugar, pasaron un código QR donde solo encontraban fotos sin nombres ni precios. ¡Vamos! Que si vas a comer algo, mínimo deberías saber qué vas a pedir y cuánto te va a costar, ¿no crees?
Y no es solo eso, porque un colega mencionó algo sobre mesas desatendidas y hasta cómo limpian los cubos de basura y las mesas con la misma bayeta, ni lavada ni nada. Se nota que el personal estaba más ocupado charlando entre ellos que atendiendo a los clientes. Imagínate eso mientras tú intentas disfrutar de tu cena, brutal.
Lo peor fue que comentaron sobre la comida carísima y de calidad dudosa; además, la cantidad era ridícula para el precio que cobraban. Y ya ni hablemos de los camareros, porque según cuentan, son de lo más maleducados. El único punto a favor podría haber sido el ambiente, pero parece que había un olor a porros que lo arruinó todo. Al final, decidieron que no volverían y hasta mencionaron que sería mejor ir a Mercadona, donde al menos te atienden decentemente.
Y para terminar, en cuanto a la pregunta de si es necesario hacer reservaciones para probar los mariscos al estilo Nayarit, tengo que decir que, con todo lo que he escuchado, probablemente no valga la pena arriesgarte. Con toda la confusión y desorganización que parece haber, quizás lo mejor sea buscar otras opciones en la zona. ¡Así que a cuidar de no perder el tiempo!








