
En Ademuz, si buscas un lugar relajado con buena onda, Bar La Cabaña es el sitio ideal. Está en C. Mesón, 153, y cuenta con una buena valoración de 4.1 de 5 tras más de 350 reseñas. Lo mejor de todo es que aquí no solo puedes disfrutar de una refrescante cerveza o un cóctel, sino que también tienen venta de tabaco para esos que quieren acompañar su bebida con un buen cigarro. Además, si te da hambre, sus bocadillos, hamburguesas y tapas son un must, ¡y a precios muy razonables!
El bar tiene un ambiente acogedor, con una terraza interior perfecta para relajarte en buena compañía. Eso sí, ojo con los horarios: de martes a domingo está abierto de 6:00 a 14:00 h y de 17:30 a 23:00 h, así que planifica tu visita. Además, si te preocupa dónde aparcar, puedes olvidarte de eso, porque hay estacionamiento gratuito. No dudes en darle una oportunidad y disfrutar de su encanto.
Horarios Bar La Cabaña
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | Cerrado |
| martes | 6:30–15:00, 17:30–22:00 |
| miércoles | 6:30–15:00, 17:30–22:30 |
| jueves | 6:30–15:00, 17:30–22:00 |
| viernes | 6:30–15:00, 17:30–23:30 |
| sábado | 6:30–15:00, 17:30–23:30 |
| domingo | 6:30–15:00, 17:30–22:00 |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación Bar La Cabaña
Dónde se encuentra Bar La Cabaña
¡Hola, amigos! Si alguna vez están por Ademuz y buscan un lugar donde parar a recargar energías, no se pueden perder Bar La Cabaña. Este sitio tiene un toque antiquado, pero para ser sinceros, eso le da un encanto particular. ¡La comida es casera y buenísima! Aquí encuentran hamburguesas que saben como las de casa y un increíble bocadillo admucero que es enorme y delicioso. Por unos 10-20 € por persona, es difícil conseguir algo mejor.
Fuimos un día a tomar unos vinos y nos decidimos por unas tapas, y vaya acierto que fue. Los boquerones rellenos de espinacas fueron espectaculares, y el morro estaba de miedo. No se olviden de probar las patatas bravas; son un must. El trato aquí es muy cercano, tanto de la camarera como del dueño. Te hacen sentir como en casa. La verdad, comida: 5, servicio: 5, ambiente: 5. ¡Totalmente recomendable!
Eso sí, un consejo: hay que estar atentos al horario, porque cuando fuimos solo abrían por la tarde y para cenar. Una vez pasé por allí, y llegué justo cuando estaban a punto de cerrar, pero la dueña, súper amable, me preparó dos bocadillos para llevar. ¡Eso sí que es servicio de 10!
Así que ya saben, si se preguntan '¿Dónde se encuentra Bar La Cabaña?', está en C. Mesón, 153, 46140 Ademuz, Valencia. Perfecto para parar después de un paseo por la naturaleza o para disfrutar de una buena charla y unas tapas. No se lo pierdan, ¡les va a encantar! ✨
Cuál es la valoración promedio de Bar La Cabaña según las reseñas
Y después de pasear un rato por Ademuz, decidimos hacer una parada en Bar La Cabaña. La verdad, esperaba algo más, pero la decepción llegó justo cuando pedimos tres bocadillos para llevar por 19 euros. Pensamos que estábamos haciendo una buena elección, pero al abrir los envoltorios en mitad del viaje, nos encontramos con dos lomos y medio en cada bocata. ¡Qué timo! O sea, 6.50 euros por eso, y con el estómago vacío. En fin, un momento para olvidar. La comida, muy pobre, aunque el servicio fue decente (tampoco hay mucho de qué hablar aquí).
Ayer, un colega aseguró que su experiencia no fue tan terrible, aunque tampoco para tirar cohetes. Le pusieron una cerveza en botella, sin vaso, y mientras esperaban, ya se estaban impacientando. Después, pidió un chivito que parecía un rompecabezas con solo tres pedacitos de lomo y cuatro rodajas de tomate. A ellos les costó 24 euros: dos quintos, dos chivitos y dos cafés. No es que sean baratos, pero lo que más le molestó fue la falta de huevo y beicon, que son indispensables para un buen chivito. Por eso, aunque el ambiente tenía su encanto, tampoco creyeron que valiera la pena volver.
Sin embargo, en mi última visita, me animé a ir porque me lo habían recomendado. Y la verdad, son esos bares de toda la vida que, a pesar de las críticas, se esfuerzan por ofrecer algo especial. El servicio estaba muy amable y, aunque llegué tarde, me prepararon unas tapas riquísimas. Las bravas de manzana me sorprendieron y son una delicia que merece la pena probar. En este caso, me quedo con una experiencia positiva.
Así que, haciendo un resumen, parece que Bar La Cabaña tiene una valoración bastante baja en general, con ventajas y desventajas. En base a lo que hemos visto de las últimas reseñas, su promedio estaría alrededor de 3 estrellas, con bastante margen para mejorar en servicio y calidad de comida. ¡Quizás un par de cambios y podría ser un sitio genial!
Cuántas reseñas tiene Bar La Cabaña
Así que, cuando hablamos de Bar La Cabaña, de verdad que las opiniones son un poco de montaña rusa. Uno puede entrar esperando encontrar un buen bocadillo y, misteriosamente, salir con la sensación de que su cena se fue de vacaciones a la playa. A ver, ¿recuerdas ese comentario sobre los bocadillos que cada vez son más pequeños? Pues bien, también está la famosa ración de pan con tomate a 5 euros, que es más como un insulto que un plato, ¿no crees? La verdad, si vas, y te dicen que vayas por bocadillos, prepárate para esperar. ¡Esa espera de mínimo 45 minutos es brutal! Y ya ni hablemos del servicio, que parece que están en una competencia de a ver quién atiende con menos ganas.
Por otro lado, hay artículos que sugieren que el bar tiene su lado positivo. Al fin y al cabo, es un típico bareto de toda la vida donde puedes encontrarte con buen tapeo, bocadillos y platos combinados. Se enjuga un poco con buena atención y una relación calidad/precio aceptable. Sin embargo, te diré que si no te sacan esos cacaos o aceitunas típicos al pedir la bebida, la experiencia se queda coja. Tal vez merezca la pena entrar si lo que buscas es informalidad y un ambiente de pueblo, pero si esperas algo de lujo, mejor piénsalo dos veces.
La mezcla de críticas tampoco deja títere con cabeza. Hay quien dice que los bocadillos eran la leche antes y ahora son más bien un misterio. El pan, sin duda, ha pasado de ser crujiente a blanducho como de brioche, y el trato, ¡uy! Es como si los camareros estuvieran jugando a “¿quién se atreve a no mirar a la mesa vacía más tiempo?” Es frustrante. Y aunque es un bar de pueblo, esa actitud hace que perder las ganas de volver sea más fácil que elegir entre croquetas o bravas.
Así que, después de toda esta lluvia de reseñas, parece que el Bar La Cabaña está más lleno de sorpresas que de buena comida. Y hablando de reseñas, hasta donde sé, ¡tiene un montón! Un total de reseñas variadas que van desde una estrella hasta cuatro. Así que, quizás la próxima vez que te lo pienses, sería bueno curiosear un poco más antes de lanzarte a por esos bocadillos que, para algunos, han dejado de tener su encanto. ¿No crees?
Qué tipo de bebidas se pueden disfrutar en Bar La Cabaña
Y si hablamos de Bar La Cabaña, no puedo dejar de mencionar la experiencia positiva que tuve. La comida allí es realmente buena y el precio está al alcance de todos. ¡Lo que más sorprende es el servicio! Los camareros son super educados y siempre están dispuestos a ayudarte. Eso sí, lo único que podría mejorar es que parece que nunca hay mesas disponibles. El local es grande, y estoy convencido de que podrían organizar más asientos. Así que si planeas una visita, ¡mejor llama y reserva tu sitio! Definitivamente, volvería sin dudarlo.
Lo que probé fueron unas raciones que estaban de miedo. El ajoarriero es sencillamente espectacular, los calamares y la morcilla... ¡ni te cuento! Si tenéis la oportunidad, tenéis que probarlo. La comida se lleva un 5 estrellas, al igual que el servicio y el ambiente. Justo lo que buscas cuando quieres comer bien sin romper la hucha, créeme. Si a eso le añadimos que el lugar tiene ese encanto de bar clásico, limpio y con una decoración agradable, ya puedes imaginarte una buena experiencia.
Al estar en la entrada del pueblo, es un sitio accesible, pero hay que tener en cuenta que aquí no se sirven tapas. Así que si vas, asegúrate de que no te importa tener un "plato" bastante generoso sin importar si eres uno o seis. A veces la pinta exterior no es la mejor, y que no tienen carta fuera es un detalle a mejorar, pero dentro la cosa cambia. Los bocadillos son buenos y grandes, destacando el hígado que saben preparar de maravilla y unas bravas que dan ganas de repetir. Aunque, cuidado, que pagar con tarjeta no es posible, y eso podría ser un problema si estás paseando por la zona como turista.
Y ya para finalizar, hablando de bebidas, en Bar La Cabaña puedes disfrutar de una variedad que complementa perfectamente la comida. Desde cervezas bien frías hasta vinos locales que siempre están en la carta. Además, ofrecen algunas opciones de refrescos y cafés que vienen de lujo después de la comida. Así que si estás buscando un lugar donde relajarte y disfrutar de una buena charla, aquí tienes un sitio ideal. ¡No lo dudes y date una vuelta!
El bar ofrece tabaco para la venta
Y, hablando del Bar La Cabaña, hay que decir que es un lugar muy típico de pueblo, ideal para cenar en grupo, pero ¡ojo! Los fines de semana se llena, así que mejor llamar antes para reservar. Una de las cosas que más me ha gustado de allí son sus raciones a buen precio. Si vas, no te puedes perder el bocadillo Violeta, que está para chuparse los dedos. La verdad es que su carta de bocadillos es bastante extensa y todos parecen tener ese toque especial que los hace irresistibles.
Ahora, no todo es perfecto. Hay opiniones encontradas. Algunos dicen que los precios se están subiendo bastante y que un simple pincho con tres rebanadas de pan te puede salir a 2 €. No está bien que, por el mismo precio, te encuentres servicios un poco flojos. Y, aun así, hay quienes han encontrado lujos en medio de ese vaivén de opiniones, especialmente en el servicio que, al menos en mi experiencia, fue bastante amable, con un personal que se nota que le pone ganas.
Algo que me fastidió un poco es que no nos dejaron pasar a la terraza con nuestros perritos. Era el único bar abierto y acabamos tomando dos cervezas en las escaleras. Aunque el ambiente no estaba mal, me dolió tener que dejar a mi perro fuera. Pero bueno, la comida sigue valiendo la pena. Los bocatas están entre 6 y 10 €, y aunque hay algunos fallos en el servicio, el buen trato de la mayoría hace que compense.
Y sí, en cuanto al tabaco, el bar tiene la opción de vender tabaco, así que si te apetece un pitillo después de comer, ¡estás de suerte! No tienes que preocuparte por ir a un cajero, ya que puedes disfrutar de un buen cigarro sin salir del lugar. Así que, si estás en Ademuz y quieres un buen bocadillo, una buena atención y, por supuesto, tabaco, La Cabaña puede ser tu sitio. ¡Perfecto para un buen almuerzo o simplemente para picar algo!
Qué tipo de comida se puede pedir en Bar La Cabaña
Y después de una buena caminata por Ademuz, lo mejor es hacer un alto en el Bar La Cabaña, ese lugar que, aunque pequeño, ha conseguido convertirse en un auténtico referente del sitio. De verdad, si nunca has probado su media longaniza con un trozo de pan, estás tardando. El estacazo de medio bocata por solo 5 euros es un chollo que no puedes dejar pasar. Claro, que si eres de fuera, ya sabes que lo pueden recibir con esa amabilidad típica del pueblo, lo que hace que todo sepa aún mejor. Aquel día terminé gastando entre 10 y 20 euros por persona, ¡y bien que lo valió!
Ahora bien, aunque hay opiniones variadas, es justo decir que hay quienes afirman que los precios han subido un poco últimamente, especialmente después de la reforma. ¡En una semana un pincho o unas croquetas pueden costar casi el doble! Pero, ¿qué te voy a contar? La comida sigue teniendo ese toque que solo un bar de pueblo puede tener. Y, por cierto, si pasas, no te olvides de pedir las patatas bravas; son de lo mejorcito y, sin duda, te harán querer volver.
Al final, en La Cabaña, el ambiente es tranquilo, lo cual se agradece mucho. Olvídate un poco del móvil y déjate llevar por las conversaciones. El dueño, Rafa, siempre está dispuesto a atenderte con una sonrisa y, además, te recomendará de maravilla. Con sus bocadillos exquisitos y ese famoso queso frito, no hay forma de que no quedes contento. La buena comida, un trato cercano y esos precios ajustados hacen que merezca la pena visitarlo.
Pero, ¿qué tipo de comida se puede pedir en Bar La Cabaña? Hay de todo un poco, desde tapas y platos combinados hasta esos bocadillos que son un verdadero manjar. De hecho, son unos especialistas en picar, así que no dudes en preguntar lo que tienen en la carta. Cada bocado vale lo que pagas y el buen rollo del lugar convierte cada comida en una experiencia. Así que ya sabes, si pasas por Ademuz, ¡no te lo pierdas!
Cuáles son los precios de los bocadillos y tapas en el bar
Y bueno, si aún no has conocido Bar La Cabaña en Ademuz, déjame decirte que es un lugar que lo tiene todo. Las tapas son una maravilla, y si te gustan los bocadillos, ¡prepárate para disfrutar! La calidad de la comida es muy buena y, lo mejor de todo, ¡los precios son super ajustados! Aquí, no solo vas a comer rico, sino que vas a salir de allí con el estómago lleno y sin haber vaciado la cartera, ¿verdad? Es el tipo de sitio que te hace sentir como en casa.
Además, el ambiente es muy tranquilo y sin pretensiones. Perfecto para ir a tapear un rato y disfrutar con amigos. El trato es espectacular, sobre todo de las cocineras, que son muy simpáticas y te hacen sentir bienvenido desde el primer momento. Y no sé tú, pero una buena tortilla de Rafa siempre es un acierto en mi lista de platos favoritos. Si llevas a tus amigos, se van a llevar una grata sorpresa, ¡te lo aseguro!
Y hablando de sorpresas, unas cortezas (tajadas, como les dicen por ahí) son un must. Son esas cosas que, cuando las pruebas, ya no puedes dejar de pensar en ellas. Es un lugar ideal para dedicarle un rato a la buena comida y la buena compañía. Cuando estuve allí de paso durante las fiestas, el servicio fue impecable y no dudé en recomendarlo a todos los que nos encontrábamos.
Si te preguntas sobre los precios de los bocadillos y tapas en el bar, generalmente rondan entre 10 y 20 euros por persona. Vamos, que por lo que pagas, la calidad y las raciones que te sirven son más que satisfactorias. Los bocadillos de Blanco y Negro o los de Tortilla de Jamón son platos que no te puedes perder. Así que ya sabes, si buscas un lugar donde comer bien y disfrutar del buen rollo, La Cabaña te espera con los brazos abiertos. ¡No te lo pienses mucho más!
Cómo es el ambiente en Bar La Cabaña
Y si hablamos de comida, ¡no te puedes perder el almuerzo en Bar La Cabaña! Aunque tengo que ser honesto, el pan estaba increíble, pero quizás el resto de la comida no brilló tanto. Algo caro para lo que es, pero bueno, a veces hay que gastarse un poco más por calidad. Aunque si quieres una recomendación, definitivamente ve por la plancha. Todo lo que sacan de ahí, está riquísimo. Cada bocado es una explosión de sabor, y eso siempre es un plus cuando te sientas a disfrutar de la cena.
A medida que cae la tarde, ese lugar se convierte en el sitio ideal para cenar. La atmósfera es tan acogedora que te hace sentir como en casa. Con un trato familiar que te hace sentir bienvenido desde el primer momento, es el tipo de bar que te deja con ganas de volver. Además, es perfecto si después quieres echar una charla relajada con amigos mientras disfrutas de un buen cigarro, porque ya saben que también tienen un buen surtido de tabacos.
¿Y te cuento? El ambiente en Bar La Cabaña es simplemente genial. Te encuentras con gente local que ha hecho de este sitio su segundo hogar, así que siempre hay risas y buena vibra por todas partes. Es ese lugar al que te apetece ir después de un día largo, donde puedes relajarte, comer bien y compartir momentos con buenos amigos. Al final del día, ¿qué más se puede pedir?








