
El Bar Francisquito, en la C. Maestro Granados, 21 de Buñol, es el lugar ideal para disfrutar de una buena comida en un ambiente amigable. Con una increíble puntuación de 4.7 en Restaurant Guru y 206 reseñas en TodoBares, este bar ha conquistado a sus visitantes con su trato inmejorable y la simpatía tanto de su dueña como del personal. No dejes pasar la oportunidad de probar sus exquisitos bocadillos de carne de caballo; son sencillamente sublimes y, según los comensales, ¡una verdadera delicia!
Además, el Bar Francisquito ofrece una amplia selección de bebidas que complementan perfectamente cualquier aperitivo. Ya sea que busques un lugar para relajarte con amigos o disfrutar de una comida familiar, este bar es acogedor y perfecto para cualquier ocasión. Su ambiente relajado y agradable lo convierte en un sitio donde siempre te sentirás como en casa. Así que, si te encuentras en Buñol, ¡no dudes en hacer una parada en Francisquito!
Horarios Bar Francisquito
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | 4:30–23:30 |
| martes | 4:30–23:30 |
| miércoles | 4:30–23:30 |
| jueves | 4:30–23:30 |
| viernes | 4:30–23:30 |
| sábado | Cerrado |
| domingo | Cerrado |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación Bar Francisquito
Dónde se encuentra el Bar Francisquito
¡Hey, amigos! ¿Han estado alguna vez en el Bar Francisquito? Si no, déjenme contarles que es una joyita que no se pueden perder. La primera vez que entré, quedé súper satisfecho. Me zampé un bocadillo que estaba de rechupete, ¡y el pan lo calientan en la plancha! Esos toques son los que marcan la diferencia, ¿no creen? Además, la chica que nos atendió fue muy servicial y profesional, lo cual siempre se agradece. Desde que llegué, vi que sacaban un bocadillo de potro que tenía un aspecto increíble. ¡A la próxima seguro que lo pido!
Si van buscando buen ambiente y calidad en la comida, este bar reformado es uno de los mejores de la zona. En cada plato se nota el cariño que pone la dueña y, sinceramente, no hay nada mejor que comer con ganas. Y lo mejor, los precios son muy razonables, así que no se preocupen por el bolsillo. Además, el interior es acogedor, ideal para pasar un buen rato con amigos. No se olviden de disfrutar de un par de tapas y un vino que, como dicen por ahí, maridan genial con el ambiente.
Hablando de la comida, yo probé un par de bocadillos riquísimos: uno con patatas a lo pobre y panceta, y otro con revuelto de habas y longanizas. ¡Qué delicia! También pedimos una tapa de oreja guisada que estaba fenomenal. Y si se quedan con ganas de algo dulce, no se olviden del cremaet de ron o del orujo de hierbas. El servicio fue de 10, desde que llegamos a las 11:00 hasta el momento de irnos. Ah, y como bonus, hay aparcamientos gratuitos por la zona, así que no tendrán que dar mil vueltas para aparcar.
Para responder a la pregunta del millón: el Bar Francisquito está en C. Maestro Granados, 21, 46360 Buñol, Valencia. Así que ya saben, si andan por la zona, ¡no se lo pueden perder! ¡Nos vemos allí y que disfruten de la buena comida! ️
Cuáles son los horarios de apertura del Bar Francisquito
Y cuando entras al Bar Francisquito, te das cuenta de que es un sitio pequeño, pero tiene ese toque acogedor que te hace sentir como en casa. Desde el primer instante, el ambiente es de lo más agradable. Te reciben con una sonrisa y la atención es realmente inmejorable. No es de extrañar que le hayan dado 5 estrellas en tantas reseñas, porque es un lugar donde todo está cuidado al detalle. Hasta los aseos están super limpios, lo que siempre se agradece.
Y hablemos de la comida, ¡madre mía! La tortilla de patata que te impacta nada más entrar es simplemente deliciosa, y los platos de oreja de cerdo y calamares son otro nivel, espectaculares. Si tienes que pedir algo, no dudes en probar el bocadillo de patatas a lo pobre con huevo y bacon; te va a dejar sin palabras. Por cierto, si tienes alguna intolerancia, no te preocupes, que se adaptan sin problemas, aunque reconozco que puede tardar un poco, ya que solo hay una persona en cocina.
Si decides pasarte por allí, asegúrate de probar el bocadillo de calamares y el de lomo con queso. La dueña, que es un encanto, te puede contar cómo lo hace todo fresco y a mano. Y ya que estás, no te vayas sin probar ese café italiano con esa espuma fina. Es un verdadero placer para el paladar. ¡A mí me costó solo 15€ por dos bocadillos, bebidas y café!
Por cierto, si estás planeando una visita, el horario de apertura del Bar Francisquito suele ser bastante cómodo. Abren de 10:00 a 23:00, así que tienes tiempo para disfrutar. Así que no lo pienses más, ¡hazte una escapada y disfruta de todo lo que tienen para ofrecer! Te lo recomiendo al x .
Qué tipo de comida ofrece el Bar Francisquito
Y bueno, después de un día de excursión por Buñol, decidimos pasar por el Bar Francisquito y no nos arrepentimos ni un segundo. ¡Qué sitio más acogedor! La primera sorpresa fue la camarera, que estaba sola porque la otra tuvo que salir, pero aún así nos trató como si fuéramos parte de su familia. En un abrir y cerrar de ojos, nos sacó unos bocadillos de calamares que estaban espectaculares y una ración de patatas a lo pobre con huevo que, sinceramente, no tenía rival. ¡Todo por un precio genial, entre 10 y 20 euros por persona!
Lo mejor de todo fue que si fuimos con niños, ¡los atendieron súper bien! La verdad es que tanto la comida como el servicio fueron de 10, y no exagero, ¡repetiremos seguro! La atención fue espectacular y nos hizo sentir como si estuviéramos en casa, disfrutando de un almuerzo que, honestamente, no esperaba encontrar en un bar de paso. Así que, si tienen la oportunidad de visitar el Bar Francisquito, no duden en hacerlo.
Y si se preguntan qué tipo de comida ofrece el Bar Francisquito, la respuesta es bien sencilla: hay de todo y para todos los gustos. Desde bocadillos espectaculares y caseros hasta platos como tortilla de patatas, pollo empanado, y por supuesto, sus renombrados calamares. La relación calidad-precio es simplemente increíble, con comidas que oscilan entre 1 y 20 euros, así que no hay excusa para no pasar a probarlo. En definitiva, es un lugar que combina *buen ambiente, comida riquísima* y un trato excepcional. ¡Definitivamente es un lugar que hay que visitar!
Cuáles son las especialidades del Bar Francisquito
Ya te dije que Bar Francisquito es la bomba, ¿verdad? La verdad es que cada vez que voy me sorprende la amabilidad de la dueña. Esos pequeños detalles hacen la diferencia, y cuando el ambiente es tan acogedor, resulta complicado no querer volver. Te sientes como en casa, rodeado de buena música de los 90 mientras esperas tu pedido. Y, ojo, porque la comida llega rápido y caliente.
Los bocadillos son otro nivel. Te hablo de tamaños que podrían llenar a un gigante, y están tan buenos que es inevitable pedir uno más. Si te gustan los embutidos, no puedes dejar de probarlos. Además, la tortilla de patatas con cebolla y el bocadillo de lomo con queso son absolutamente imprescindibles. ¡Y no olvides las patatas bravas! Te prometo que una vez que las pruebas, no quieres otra cosa.
A veces he escuchado algún comentario negativo, pero a mí, sinceramente, no me ha pasado. La última vez que fui, tuvieron que atendernos sin reserva porque era 1 de mayo, y la chica que nos atendió fue un verdadero 10. Todo lo que pedimos estaba delicioso y a precios muy asequibles. Ya sabes, entre 1 y 10 € por persona, ¡es una locura!
¿Y cuáles son las especialidades del Bar Francisquito? Definitivamente no te puedes perder la tortilla de patatas, el bocadillo de calamares y la cazuela de chorizo con huevo y patatas. Cada bocado es una delicia, y si tienes un antojo, ahí está el bocadillo de patatas a lo pobre con bacon y huevos fritos. Todo lo que he mencionado no solo es bueno; ¡es espectacular! Así que ya sabes, si buscas un lugar donde almorzar y no te defraude, este es tu sitio. ¡Nos vemos allí!
Qué bebidas están disponibles en el Bar Francisquito
Y bueno, si te digo la verdad, Bar Francisquito es un lugar que parece tener opiniones bastante polarizadas. El sábado estuvimos allí y, aunque la chica que nos atendió era muy amable, la comida no cumplió con las expectativas. Intenté pedir una brascada y un chivito, pero parecía que no sabían de qué les hablaba. La cosa no tenía ni pies ni cabeza. Definitivamente, por esta vez, no volvería.
Por otro lado, hay quienes dicen que Bar Francisquito es casi un trozo de cielo en la tierra. Con todo el buen rollo que hay en el ambiente, los camareros son pura alegría. La dueña, Nuria, es encantadora y se nota que le pone mucha pasión a su trabajo. Cuentan que los bocadillos de carne de caballo son realmente impresionantes; no me sorprende que digan que son sublimes. Así que, aunque a mí no me fue bien, hay mucha gente que se va feliz habiendo disfrutado de una comida increíble y un trato alucinante.
Al parecer, si buscas un lugar para hacer una parada rápida después de salir en bici, Bar Francisquito se convierte en una opción perfecta. Los ciclistas tienen el privilegio de poder guardar sus bicicletas en un sitio tranquilo, lo cual es un lujo. El ambiente es muy ameno, y después de una buena sesión de deporte, un almuerzo en este bar suena como un gran plan. ¡Y ni hablar de cómo te animan después de un día de barranquismo!
Hablando de la comida, la variedad de tapas parece estar al nivel de recomendación. Los calamares y las puntillas son un must, y si te decides por un bocata, asegúrate de probar el de carne de caballo con todo: huevo, queso fundido y patatas. Los precios rondan entre 1 y 10 € por persona, así que no hay excusa para no pasarse.
Y ya que estamos, te preguntarás… ¿Qué hay de las bebidas en el Bar Francisquito? Pues ofrecen de todo un poco, aunque no tengo detalles específicos. Con ese ambiente tan cálido, estoy seguro de que hay cervezas frías, refrescos y quizás algunos vino y… ¿por qué no? Un par de tragos para brindar por la buena comida y el buen servicio. Así que ya sabes, si pasas por Buñol y quieres probar suerte, es un lugar al que vale la pena acercarse.
Es necesario hacer reservación para comer en el Bar Francisquito
Y hablando de buenos lugares, el Bar Francisquito es simplemente un 5 estrellas en cada aspecto, ¡sin exagerar! Desde que entras, te recibe la dueña, Nuria, que es una tía estupenda y siempre tiene una sonrisa en la cara. La amabilidad que te brinda es una de esas cosas que te hacen querer volver. La comida, por cierto, es siempre fresca y hecha al momento. Sus bocatas son un verdadero festival, especialmente el de carne de caballo, que se merece una matrícula de honor, o el bocata de tortilla con longaniza, que es un buenísimo y grande para ser medio bocata.
La relación calidad-precio es realmente impresionante. Te puedes hacer un almuerzo de lujo por tan solo 5€: un medio bocata, un café y una caña, ¿qué más se puede pedir? Ah, y no olvides probar esas tostadas; están para chuparse los dedos, ¡todo recién hecho! El ambiente es muy acogedor, perfecto para un almuerzo entre amigos o una parada rápida si vas con las bicis. Y si quieres un toque extra, asegúrate de hacerle una visita a Nuria, que siempre comparte recomendaciones deliciosas.
Y si te preguntas si es necesario hacer reservación para comer ahí, ¡estás de suerte! Normalmente no, ya que siempre hacen lo posible por atenderte, incluso si llegas un poco tarde. Aun así, si planeas ir en fin de semana o en temporada alta, puede que sea buena idea llamar antes, porque la fama del Bar Francisquito está aumentando y nunca se sabe cuándo se llenará. Así que ya lo sabes, ¡no te lo pierdas si pasas por Buñol! ✨
El Bar Francisquito es apto para familias con niños
¡Y hablando de lugares que no te puedes perder en Buñol, el Bar Francisquito es un auténtico tesoro! Está en C. Maestro Granados, 21, y la verdad es que es el plan perfecto para una tarde con amigos. La barra siempre está repleta de tapas deliciosas y, si te va la buena vibra, este es el sitio ideal para disfrutar de un frío tinto de verano o una cerveza artesanal fresca. Si no has probado sus bravas aún, ¡no sabes lo que te estás perdiendo! Son crujientes, con esa salsita que te hace querer pedir otra ronda.
Lo mejor de todo es que la atmósfera es increíble. Siempre hay música de fondo y los camareros son super majos. Te atienden con una sonrisa y, si vuelves varias veces, hasta te reconocen y te recomiendan sus especiales del día. Eso sí, ve con hambre porque las raciones son generosas, ¡y no querrás dejar nada en el plato! Y si estás pensando en compartir un momento con tus colegas, puedes sentarte en su terracita y disfrutar del buen tiempo.
Y para los que se lo están preguntando, sí, el Bar Francisquito es apto para familias con niños. Hay un ambiente bastante relajado y las tapas son perfectas para que los peques prueben un poco de todo. Además, los camareros son muy amables y, si necesitas un poco de espacio, no dudes en pedir una mesa en la terraza. A los niños les encanta ver pasar a la gente y, en general, es un sitio donde se respira buena onda. Así que sí, es el lugar ideal tanto para un plan entre amigos como para disfrutar una comida en familia. ¡No lo dudes y pásate!








