
La Fornera es ese lugar que no te puedes perder si andas por el cascos antiguo de Altea. En el número 15 de Carrer Major, este restaurante combina un ambiente rústico y moderno que te hará sentir como en casa. Lo mejor es su cocina a base de horno de leña y parrilla, donde preparan delicias que van desde paellas de mariscos hasta pulpo a la gallega. ¡Ah! Y si tienes suerte de conseguir una mesa en la terraza, disfrutarás de unas vistas espectaculares de la iglesia y el pueblo.
Con una calificación de 4.5 sobre 5 en Tripadvisor y más de mil reseñas positivas, está claro que los visitantes están encantados. La atención, como la de Carmen, es otro punto fuerte que muchos destacan, sumando un toque personal a tu experiencia. Aparte de los platos que hacen a La Fornera merecedora de un aplauso, también ofrecen opciones vegetarianas y menús para niños, así que hay algo para todos. ¡No olvides hacer tu reserva!
Horarios La Fornera
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | Cerrado |
| martes | 18:00–24:00 |
| miércoles | 18:00–24:00 |
| jueves | 18:00–24:00 |
| viernes | 18:00–24:00 |
| sábado | 18:00–24:00 |
| domingo | 18:00–24:00 |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación La Fornera
Dónde se encuentra La Fornera
¡Hola, amigos! ¿Qué tal va todo? Quiero contarles sobre La Fornera, un restaurante que está en Carrer Major, 15, 03590 Altea, Alicante. Déjenme decirles que el lugar tiene un encanto especial. La decoración es pretty nice, y lo mejor es que tienen un balcón donde puedes sentarte y disfrutar de unas vistas espectaculares. Pero, como siempre, la experiencia es un tema delicado, y aquí es donde las cosas se complicaron un poco.
Estuvimos comiendo allí y, aunque las vistas te dejan boquiabierto, la verdad es que la comida no estuvo a la altura de lo que esperábamos. Pedimos unos gambones a la brasa que, sinceramente, estaban algo secos y la salsa Mery se apoderó del sabor. Y no hablemos del pulpo con mayonesa de pimentón... ¡estaba tan duro que era un reto comerlo! Pero, para ser justos, la ensalada de burrata pugliese fue un respiro. Esa mezcla de burrata sobre carpaccio de tomate rosa de Altea y rúcula estaba fresca, sabrosa y bien equilibrada. Si les gusta la burrata, no se la pueden perder.
El servicio también fue un poco lento, lo que le restó puntos a la experiencia. Imagínense, ¡tuvimos que esperar más de 20 minutos para que nos trajeran la cuenta! Al final, nos levantamos y nos fuimos a pagar al mostrador. Una pena, porque el lugar tiene un gran potencial, pero necesitan mejorar tanto la experiencia gastronómica como el servicio para estar a la altura de su entorno.
Sin embargo, no todo fueron malas noticias. En otra ocasión, me senté en uno de los balcones, y la verdad es que se estaba de lujo. Aunque no daba al mar, la vista seguía siendo muy bonita. El personal fue súper atento y simpático, aunque la comida no fue espectacular. Optamos por el menú diario y, a pesar de que el arroz estaba algo salado, fue una comida agradable en general. Y el precio, ¡no está nada mal para ser la zona! Es un buen sitio para unas cenas tranquilas.
Así que, ¿dónde se encuentra La Fornera? Está en la Carrer Major, 15, 03590 Altea, Alicante. Si están por la zona, no duden en acercarse; tal vez disfruten más de lo que nosotros hicimos. ¡Salud! ️✨
Qué tipo de ambiente ofrece el restaurante
La verdad es que La Fornera es todo un acierto si lo que buscas es una experiencia memorable. Desde el servicio hasta la comida, todo está bien cuidado. Carmen y Ceci, las chicas que nos atendieron, fueron un encanto. Desde el primer momento, nos hicieron sentir como en casa, lo cual es un puntazo en cualquier restaurante. Nos decantamos por el menú de mediodía por solo 23 euros, y, ¡madre mía!, con eso te llevas un festín: pan, tomate, alioli, un entrante, una deliciosa paella y un postre espectacular. El arroz negro fue el mejor acierto de la jornada, ¡es que estaba para chuparse los dedos! Y ni hablar de los postres caseros, en especial el tiramisú, que se merece un aplauso.
Cuando pasamos por Altea, queríamos disfrutar de unas tapas y, sin duda, La Fornera fue nuestra elección perfecta. Las chicas nos recomendaron probar una entraña exquisita y una focaccia increíble. Y si te gusta el dulce, el cheesecake de pistacho es simplemente de 10. En todo momento nos sentimos bienvenidos, la calidad de la comida es indiscutible, y el servicio fue rápido y atento. Aquí no esperas, ¡te atienden al instante! Si tienes planes de pasar por Altea, definitivamente debes hacer una parada aquí. Es un restaurante 100% recomendado.
Ahora, si hay algo que resaltar de La Fornera es que, a pesar de tener un ambiente acogedor y un servicio mayormente amable, hay detalles que pueden empañar la experiencia. Por ejemplo, un pequeño malentendido que tuvimos al solicitar un vaso de agua con hielo. Nos sorprendió que tuvieran una tarifa adicional por el hielo, algo que no había sido indicado en la carta. A pesar de la excelente comida y el buen ambiente, este tipo de cosas dejan un poco de mal sabor, justo cuando esperas que un restautante con una propuesta tan potente no escatime en detalles de hospitalidad. Pero no te preocupes, lo importante es que la comida está riquísima y el lugar tiene un encanto especial.
En cuanto al ambiente, La Fornera te ofrece una atmósfera acogedora y relajante, perfecta para disfrutar con amigos o en familia. La decoración, junto con las vistas espectaculares, hacen que la experiencia sea aún más agradable. Así que, si piensas en un lugar donde disfrutar de una buena cena italiana o unas tapas exquisitas frente al mar, ya sabes, La Fornera en Carrer Major, 15 es tu mejor opción. ¡No te lo pierdas!
Cuál es la especialidad de cocina de La Fornera
Así que, tras ese recorrido por Altea, llegamos a La Fornera y la experiencia fue simplemente increíble. El lugar tiene una vibra muy acogedora y, si puedes, no dudes en sentarte en la terraza. Hacía un sol fenomenal, y se estaba tan agustito que incluso olvidamos el cansancio del día. La camarera que nos atendió fue un encanto, ¡su nombre era Emilia! Siempre con una sonrisa, nos hizo sentir como en casa mientras nos recomendaba platos de la carta.
Pedimos el menú del día y déjame decirte que estuve en el cielo gastronómico. Empecé con una ensalada de aguacate que, aunque parezca simple, estaba fresca y deliciosa. Luego, el ****risotto de gambón****... ¡madre mía! Era una explosión de sabor que cada bocado deleitaba a mis papilas. Para cerrar con broche de oro, la tarta de queso con salsa de pistacho fue el verdadero final perfecto que nos dejó a todos hablando de su exquisiteza. En total, por persona nos salió entre 20 y 30 €. ¡Una maravilla!
Si alguna vez piensas en un buen lugar para un aperitivo o una comida deliciosa en este rincón de Alicante, La Fornera es la opción. Recuerdo que mis amigas pidieron el entrecot y los espaguetis carbonara, y también estaban para chuparse los dedos. La verdad es que la comida estaba riquísima y, como si fuera poco, el servicio es de 5 estrellas. Las camareras son atentas y super agradables, haciendo que te sientas muy bien atendido desde el primer momento.
Para aquellos que se preguntan sobre la especialidad de La Fornera, sin duda el ***risotto de gambón*** es uno de los platos que deberías probar. Además, la tarta de queso con pistacho debería estar en el podio de todo menú, así que asegúrate de dejar espacio para el postre. ¡No te lo puedes perder! Y si tienes la oportunidad, asegúrate de hacer una reserva, ya que este lugar es tan popular que se llena rápido, especialmente la terraza. Volveré, eso es fijo.
Qué platos destacados se pueden encontrar en el menú
Y bueno, si te cuento un poco más, La Fornera tiene siempre ese aire acogedor que encanta, especialmente si logras conseguir una mesa en la terraza. Imagínate: unas vistas espectaculares de Altea que simplemente te dejan sin aliento mientras disfrutas de tu cena. La última vez que fui, me senté allí con un grupo de amigos y la verdad, la atmósfera era genial. Había un nivel de ruido muy bajo, así que podíamos charlar sin problemas.
Hablando de comida, la experiencia fue un poco agridulce. Pedí la pizza mallorquina, que bastante gente recomienda, y sinceramente no me decepcionó. Vamos, ¡esa masa crujiente y los ingredientes frescos son una maravilla! Pero no puedo olvidar mencionar que una vez pedí la carbonara y fue como si me sirvieron una sopa. Me quedé un poco chafado por eso, y me costó un poco que me quitasen el caldo. Para que veás, ¡hasta el servicio puede tener días irregulares! Creo que una disculpa siempre suma cuando algo no sale bien, ¿no crees?
Lo que más me gusta de este sitio es la variedad de opciones. Una amiga pidió la ensalada de pollo y aguacate y le chifló, decía que la salsa era de otro mundo. Y por supuesto, no hay que olvidar la lasaña de carne, ¡que está para hacer palmas! Ah, y no se pueden ir sin probar la tarta de queso con crema de pistacho. Es un capricho que vale la pena.
En general, si decides armar un plan para cenar, puedes esperar irte con un buen sabor de boca. En cuanto a precios, rondan los 20-30 € por persona, y a ese precio, no está nada mal por la buena comida y el ambiente. Así que, la próxima vez que estés buscando dónde comer en Altea, definitivamente echa un vistazo a La Fornera. ¡Te va a encantar!
Se puede disfrutar de vistas mientras comes en La Fornera
No me puedo quitar la experiencia de La Fornera de la cabeza. ¡5 estrellas, por favor! Este sitio, ubicado en Carrer Major, 15, 03590 Altea, Alicante, se coronó como el mejor italiano en el que he comido. La pasta carbonara que sirven es, sin duda, la más excepcional que he probado jamás. Y dejadme decirles que el calzone no se queda atrás; estaba tan súper blandito y bien relleno por dentro que no pude evitar pedir otro. Aunque terminamos la cena a reventar y no pudimos probar el tiramisú —que, por cierto, estaba en nuestra lista— estamos deseando volver solo por eso.
Hablando de la experiencia, la atención fue simplemente maravillosa gracias a Carmen, nuestra camarera. Era encantadora y, a pesar de que el restaurante estaba a tope, siempre tenía una sonrisa y nos hacía sentir como en casa. Nos colocaron en una mesa junto a la ventana que tenía unas vistas preciosas; justo lo que necesitábamos para una cita romántica. ¡Menudo ambiente!
Sin embargo, una pequeña advertencia: la planta de abajo tiene un calor insoportable, pero la parte superior era un verdadero oasis. Nos tocó en la segunda planta, donde corría un airecito muy agradable, lleno de ventanales y ventiladores de techo. Las noches de septiembre son más fresquitas, así que todo fue perfecto. La comida, además de ser rica, tenía una pinta increíble. Personalmente, recomiendo los mejillones con salsa de tomate y vino blanco. Ah, y aunque mi pizza no fue la mejor elección (por un ingrediente que no era de mi agrado), estaba igualmente rica.
Así que, resumiendo, sí, se puede disfrutar de vistas mientras comes en La Fornera. Si buscan un lugar acogedor y fresco para una noche especial, aquí lo tienen. Sin duda, volveremos y ya tenemos la mente en ese tiramisú. ¡Nos vemos en Altea!








