
Casa Vital es ese rinconcito encantador que no te puedes perder en el casco antiguo de Altea. Imagina disfrutar de una cena con vistas espectaculares hacia Calpe y el Mar Mediterráneo desde su terraza. Este lugar con alma bohemia es conocido por sus deliciosos platos como el salmón noruego, el bacalao, y su famoso solomillo de ternera, además de unas tapas que te harán querer repetir. Con capacidad para 90 personas, puedes elegir entre la acogedora terraza, el comedor interior, o incluso la bodega, ¡hay opciones para todos!
Si buscas un buen plan para una comida o cena, Casa Vital es una apuesta segura y su menú refleja lo mejor de la cocina mediterránea y noruega. Con un ambiente relajado y un servicio amable, aquí la comida se convierte en una experiencia única. Además, ¡puedes reservar online de forma gratuita! Así que ya sabes, la próxima vez que andes por Altea, disfruta de la buena comida en un lugar que lo tiene todo: encanto, buena comida, y unas vistas que dejan sin aliento.
Horarios Restaurante Casa Vital
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | 18:00–23:00 |
| martes | 18:00–23:00 |
| miércoles | 18:00–23:00 |
| jueves | 18:00–23:00 |
| viernes | 18:00–23:00 |
| sábado | 18:00–23:00 |
| domingo | 18:00–23:00 |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación Restaurante Casa Vital
Dónde se ubica Casa Vital
¡Chicos, tengo que contarles sobre nuestro último descubrimiento en Altea! Restaurante Casa Vital, sin lugar a dudas, es el mejor sitio de Altea para comer o cenar. Se encuentra en Carrer Salamanca, 11, 03590 Altea, Alicante, y déjenme decirles que no querrán perdérselo. Desde que llegamos, nos sentimos súper a gusto, como en casa, pero con la ventaja de que comimos como reyes.
Empezamos la experiencia con una botella de vino azul espumoso, y aunque puede sonar un poco raro, ¡les prometo que sentó estupendamente con la cena! El camarero que nos atendió no solo era majo, sino que además tenía esa energía súper simpática que todos deseamos encontrar cuando salimos a comer. Ese tipo de cosas cuentan mucho, ¿verdad? La comida, literalmente, estaba de 10. Especialmente los dátiles con bacon y almendra. ¡Guau! Esa combinación de sabores fue un verdadero espectáculo en el paladar.
Si van ahí, asegúrense de probar las gambas al ajillo y la dorade; son de mis favoritos. Y aunque una vez nos trajeron la carne un poco fría, la atención y las vistas impresionantes hacían que todo valiera la pena. Ah, y si buscan algo romántico, hay una mesa para dos en la esquina que es la más romántica de Altea. Eso sí, estacionar puede ser un poco complicado, pero todo vale la pena.
Así que, ya saben, si se encuentran por Altea, no duden en visitar Casa Vital. ¡Se van a encantar definitivamente!
Qué tipo de comida ofrece Casa Vital
¡Qué noche tan increíble pasamos en Casa Vital! Desde el primer momento, los chicos fueron súper amables. Llamamos solo por la mañana del mismo día y ya nos dijeron que estaba todo reservado. Pero en lugar de dejarlo ahí, nos preguntaron cuántos éramos y nos hicieron un hueco. Eso ya nos dio una buena impresión, y cuando llegamos, quedamos encantados con nuestra mesa en la terraza. Las vistas a Altea desde allí son simplemente magníficas. ¡Imagínate disfrutando de eso mientras cenas!
La comida fue espectacular, en particular el atún rojo que estaba de muerte. Pedimos unos entrantes para compartir —esos dátiles envueltos en bacon son una locura— y luego cada uno eligió su plato principal. No sé qué me gustó más: el bacalao o la doradita, pero lo que sí sé es que todo estaba buenísimo y muy bien presentado. Además, los camareros eran un encanto, siempre pendientes y haciendo que la cena fuera muy amena, a pesar de que tuvimos que esperar un poco por culpa de las mesas anteriores. Pero, bueno, la espera valió cada segundo.
Terminamos la cena con un par de postres que no puedes dejar pasar: la tarta de limón y el tiramisú. Ambos estaban realmente ricos. Y la guinda fue la botella de vino azul de la casa; un curiosidad que vale la pena probar, aunque quizás no repita solo por el color. La atmósfera en la terraza era simplemente perfecta, con ese sonido de las olas de fondo y un ambiente muy tranquilo, ideal para disfrutar de una buena velada con amigos.
Entonces, ¿qué tipo de comida ofrece Casa Vital? Pues si te gusta lo mediterráneo, este es tu sitio. Su menú abarca desde mariscos frescos como ceviche y dorada, hasta platos más contundentes como el pollo o pasta con salmón. Siempre hay algo que se adapta a todos los gustos, y eso es justo lo que lo hace especial. Sin duda, volveremos si volvemos a visitar Altea. ¡Recomendadísimo!
Cuáles son algunos de los platos más destacados del menú
La verdad es que Casa Vital nos dejó a todos encantados. Desde que llegamos, su ubicación nos atrapó; el lugar es un verdadero descubrimiento, con vistas que te quitan el aliento. Teníamos una reserva hecha y, aunque llegamos un pelín antes, nos dijeron que en 5 minutos tendríamos la mesa lista. ¿Quién no ama un servicio ágil y amable? Los camareros, como si fueran viejos amigos, nos hicieron sentir como en casa. ¡Gracias, Age y Ángel!
Decidimos probar un entrante antes de lanzarnos a los platos principales y no nos arrepentimos. Ese bacalao con tomate es una joya, acompañado de unas verduras frescas que complementaban perfectamente. Y cuando llegó el momento de los postres... ¡wow! Las raciones eran generosas y todo estaba delicioso. Fue una cena que, sin duda, se merece un cinco estrellas por cada plato y cada sonrisa de los camareros.
El ambiente en la terraza era simplemente fenomenal. En nuestra última visita, notamos que la atención del personal seguía siendo espectacular, y hasta el camarero noruego nos dejó una grata impresión. ¡En serio! Si estás buscando un sitio donde disfrutar de un salmón o una sepia a la plancha en un entorno envidiable, este es el lugar. Además, preguntamos y nos recomendaron pedir ese vino azul que parece ser la estrella de la casa.
Hablando de lo que no puedes dejar de probar, el salmón y el bacalao definitivamente están en la lista de imprescindibles. Y si te gustan los postres, no te olvides de probar la tarta de queso, que escuchamos que es de las mejores que se pueden encontrar. Así que, ya saben, si buscan una experiencia donde calidad y servicio se alinean perfectamente en un entorno espectacular, Casa Vital es, sin duda, el lugar al que hay que ir. ¡Nosotros repetiremos, y tú deberías hacerlo también!
Es necesario hacer reservaciones para comer en Casa Vital
Y si hablamos de cómo nos trataron, ¡no tengo más que buenas palabras! El camarero que nos atendió fue súper amable y atento. A pesar de que llegamos casi con la cocina cerrada, nos recibieron sin problema y eso siempre se agradece. Pedimos unas gambas al ajillo de entrante que estaban simplemente espectaculares. Después, opté por el secreto con salsa roquefort y la lasaña, dos platos que te hacen querer volver una y otra vez. Sin duda, cuando regrese a Altea, ¡Casa Vital será una parada obligatoria!
Hablemos un poco más del ambiente, porque es que es una maravilla. El restaurante tiene un aspecto romántico con unas vistas perfectas al mar que te hacen sentir como si estuvieras en otra dimensión. Además, lo del vino azul que ofrecen le da un toque especial, aunque tengo que admitir que me pareció más bien un jarabe que algo afrutado. Aun así, lo demás estaba exquisito. Eso sí, si vas, intenta evitar ir muy pronto para comer; el sol puede ser bastante molesto. Y no llegues muy tarde por la noche, porque las vistas del mar quedarán ocultas por la oscuridad.
Para los que son un poco exigentes, hay que decir que el salmón y el solomillo son imperdibles. Uno de mis amigos, que siempre es muy crítico con la comida, cerró los ojos al probar y se emocionó tanto que casi se le caen las lágrimas. ¡No es broma! La experiencia fue tan buena que seguro planeamos otra visita pronto.
Y para responder a la gran pregunta: ¿Es necesario hacer reservaciones para comer en Casa Vital? Bueno, dado lo popular que es y lo bien que lo hacen, puede ser una buena idea reservar, especialmente si piensas ir durante el fin de semana o en temporada alta. Así te aseguras de disfrutar de esa cena relajada con vistas al mar sin preocupaciones. ¡No querrás perderte este lugar!
Qué opciones de espacio hay disponibles para los comensales
No puedo dejar de pensar en lo genial que fue nuestra visita al Restaurante Casa Vital. Fuimos hoy con visitas del extranjero y pasamos un momento increíble. Desde el principio, la atención fue fantástica; el personal se volcó a hacer nuestra experiencia memorable. Claro que la comida fue lo que realmente nos sorprendió. Probamos la lasagna de carne, unas gambas al ajillo que estaban de otro mundo, y el menú infantil, que también estaba brutal. Las porciones eran generosas, ¡y todo estaba tan bueno que nos olvidamos del famoso vino azul que tanto nos habían recomendado! Pero, en fin, eso no le quita lo increíblemente buena que fue la experiencia. Pagamos solo 103 euros entre cinco personas, así que eso también fue un plus; definitivamente, volveremos.
Y hablando del servicio, ¿han tenido la suerte de encontrar a alguien como Ángel? La verdad, él se ganó una matrícula de honor. No solo su forma de ser es genial, sino que realmente sabe lo que hace. Nos dio unos consejos perfectos sobre qué pedir, teniendo en cuenta nuestros gustos y cantidades. Se nota que ama lo que hace, y eso se refleja en todo el ambiente del lugar. Lo de las cinco estrellas en comida, servicio y ambiente no es casualidad, lo comprobamos.
Si te preguntas sobre el espacio en Casa Vital, el lugar es bastante acogedor. Tienen diferentes opciones de espacio para los comensales, así que puedes elegir entre sentarte dentro, donde la decoración mediterránea crea un ambiente cálido y relajado, o disfrutar del aire libre, si el clima lo permite. Ya sea que vayas con un grupo grande o en pareja, seguro que encuentras un rincón perfecto para disfrutar de esa experiencia gastronómica 5 estrellas. ¡No puedo esperar a volver!








