
El Restaurante La Ermita es un verdadero hallazgo en Chinchilla de Monte-Aragón, ubicado en Calle Dr. Daudén, 4. Con una calificación impresionante de 4.7 sobre 5 en Google Maps y más de 250 reseñas, es un sitio donde la calidad y la atención al cliente brillan. Aquí puedes disfrutar de una amplia variedad de platos, desde esperadas carnes a la brasa hasta deliciosos pescados y opciones vegetarianas. La decoración es acogedora y refleja el encanto del pueblo, ¡perfecto para una cena especial o una comida con amigos!
Este pequeño restaurante, escondido un poco detrás de la Plaza de la Mancha, ha sido cuidadamente diseñado para que te sientas como en casa. No solo se trata de la comida, que está elaborada con productos frescos y con un toque original, sino también del excelente servicio de su personal, que siempre te atiende con una sonrisa. Si buscas un lugar 100% recomendable, La Ermita es la elección ideal para disfrutar de la auténtica gastronomía manchega y hacer de tu visita una experiencia memorable.
Restaurante La Ermita.
Mapa Ubicación Restaurante La Ermita.
Dónde se encuentra el Restaurante La Ermita
¡Hola, amigos! Si alguna vez están de paso por Chinchilla de Monte-Aragón, tienen que hacer una parada obligatoria en el Restaurante La Ermita. Este lugar es un verdadero tesoro escondido donde cada bocado te hará pensar que has encontrado un pedacito de cielo. La comida es exquisita, y los precios son muy accesibles, entre 10 y 30 euros por persona, dependiendo de lo que elijan. La vez que fui, probé el famoso secreto, que estaba tan bueno que casi me olvido de sacar una foto. ¡Les juro que no se lo pueden perder!
Lo que me encantó de este sitio es la atención al detalle y el ambiente. Es un lugar acogedor, decorado con objetos antiguos que le dan un toque especial. Se siente como un pequeño museo, pero lo más importante es la calidad de la comida. Las croquetas de boletus y trufa estaban ¡deliciosas! Y aunque no soy un gran fan de las croquetas, estas me hicieron cambiar de opinión por completo. Todo estaba fresquíisimo, desde las verduras al horno hasta las patatas que acompañaban el secreto, ¡un verdadero festín!
Y no puedo olvidar mencionar el servicio, que fue fantástico. Los empleados son super amables y tienen en cuenta las restricciones alimentarias, lo que fue un gran detalle para nosotros. A veces hay lugares que están bastante llenos, pero nosotros tuvimos la fortuna de encontrar La Ermita con poca gente. ¡Vaya sorpresa! Es un sitio que merece ser descubierto, y aunque es un poco difícil de encontrar, con Google Maps llegarán sin problemas. La dirección es Calle Dr. Daudén, 4, 02520 Chinchilla de Monte-Aragón, Albacete. Así que ya lo saben, si están por la zona, ¡hagan un alto y disfruten de la experiencia en La Ermita!
Cuál es la calificación del restaurante en Google Maps
Y si piensas en un sitio donde comer bien y pasar un rato agradable, La Ermita en Calle Dr. Daudén, 4 es un must. Te aseguro que las croquetas que probamos ahí son de otro nivel. Ese toque casero las hace simplemente irresistibles. Además, si decides pedir el secreto y el solomillo, prepárate para disfrutar de una explosión de sabores que te dejarán con una sonrisa de oreja a oreja. Y lo mejor de todo, el servicio es tan excelente que te hacen sentir como en casa, contándote las historias detrás de cada plato. ¡Sin duda, volveremos!
El ambiente es súper acogedor, perfecto para relajarte mientras disfrutas de una buena comida. Te sorprenderá la variedad de platos que ofrecen, y si tienes la oportunidad, no dudes en preguntar por los platos fuera de carta que tienen. ¡A cada visita hay algo nuevo por descubrir! No olvides reservar antes, porque el lugar es pequeño y siempre hay gente que quiere probar las delicias que preparan.
No puedo dejar de mencionar el pastel de cordero que nos sorprendió con su sabor. Además, las patatas fritas caseras son el complemento ideal que no puedes perderte. La atención al cliente es extraordinaria, casi te hacen sentir como si estuvieras comiendo en casa de familia. La verdad, su servicio merece una matrícula de honor. Estoy seguro de que al salir, te harás la misma pregunta que yo: “¿Por qué no he venido antes?”.
Ah, y si disfrutas de una buena terraza, la de La Ermita es perfecta para esas noches agradables con buena música y buena compañía. Los propietarios son tan amables que te dejarán con ganas de volver una y otra vez. Posiblemente, este lugar se convierta en tu nuevo sitio favorito.
Y, por si te lo estás preguntando, este encantador restaurante tiene una calificación de 5 estrellas en Google Maps. Así que, ¡no hay excusas! Preparados para disfrutar de una experiencia culinaria inigualable. ️✨
Cuántas reseñas tiene el Restaurante La Ermita
Y te cuento, porque la verdad es que La Ermita nos sorprendió de lo lindo. Lo encontré de pura casualidad mientras navegaba por Internet, buscando un sitio chulo para comer en Chinchilla. Está un poco escondido, justo en Calle Dr. Daudén, 4, así que te lo digo desde ya: ¡reservar es una buena idea! El lugar tiene ese encanto rústico que a todos nos gusta, con un patio interior original que invita a relajarse. El ambiente es tranquilo y confortable, ideal para desconectar.
La comida, ¡madre mía! Todo lo que probamos estaba increíble, de verdad. Los choricillos y los creps de verduras volaron de la mesa y, por supuesto, no puedo dejar de mencionar la espectacular torrija que servían de postre. Es como si estuvieras comiéndote un pedacito de cielo, ¡la mejor que he probado nunca! Además, el trato de los dueños fue de lo mejor, siempre atentos y con una sonrisa. Y ni hablemos de la relación calidad-precio; te vas con el estómago feliz sin vaciar la cartera.
Claro, también tuvimos un par de detalles que podrían mejorar, como el servicio en un par de ocasiones que parece que se despistaron un poco. En una de nuestras visitas, esperamos un poco más de lo esperado para el pastel de cordero, que si bien estaba aceptable, no justificaba la espera. Pero como el ambiente es tan acogedor, no pasa nada, aunque eso sí, no dudes en evitar pedir café si ves que el ritmo va lento. Ahora, la recomendación está clara: si pasas por Chinchilla, no dudes en darte una vuelta por aquí.
Ah, y una última cosa: por lo que comentan por ahí, el Restaurante La Ermita tiene unas reseñas muy variadas, ¡pero en general, es un sitio muy bien valorado! Aunque no tengo un número exacto, hay suficientes que lo destacan como un lugar a considerar en tu próxima visita. Sin duda, merece la pena.
Qué tipo de platos puedo encontrar en La Ermita
Cuando llegamos a La Ermita, sabíamos que estábamos en el sitio correcto desde que vimos esa puntuación de 5 estrellas en Google. La comida es absolutamente deliciosa. La ***torrija*** es, para usar un término elegante, ¡espectacular! Y no solo eso, el ambiente es acogedor, con ese encanto especial que tienen los bares de pueblo. El personal es super amable, lo que hace que te sientas como en casa. ¡De verdad que fue todo un acierto haberlo descubierto!
Nos encantó que, al ser un lugar pet-friendly, pudimos llevar a nuestro perro, Brownie, que se portó de maravilla. No hay nada mejor que disfrutar de una buena comida y saber que tu mascota también está a gusto. El servicio fue inmejorable, y la comida... ¡vaya manjar! Si te gusta lo jugoso y sabroso, el ***lomo*** es una delicia que no puedes dejar pasar, y si prefieres algo crujiente, el ***secreto*** es like no hay otro. Y las ***croquetas***, uf, ¡no sabría decir cuál de los platos estaba más bueno!
La Ermita es un rincón oculto, y si quieres escapar de los restaurantes más turísticos y el bullicio de carretera, este es tu lugar. El precio es muy razonable, sobre todo si consideras la calidad de lo que te sirven. Pedimos varias tapas y platos del día, acompañados de un buen vino tinto de la región, y por solo 18€ por persona, salimos satisfechos y con ganas de volver.
Y si te preguntas qué tipo de platos puedes encontrar en La Ermita, aquí tienes un resumen: desde croquetas y torrijas hasta un delicioso ***chili sin carne*** con soja texturizada para los amantes de la comida vegetariana, sin olvidar el ***plato del día*** que siempre sorprende. Todo esto, en un espacio con encanto histórico, entre ***arcos antiguos*** y con un patio interior para disfrutar. ¿Quién puede resistirse a esa experiencia gastronómica? Sin duda, ¡repetiré!
El restaurante ofrece opciones para vegetarianos
Y hablando de ese pequeño rincón gastronómico en Calle Dr. Daudén, 4, en Chinchilla de Monte-Aragón, te cuento que ¡no hay que perdérselo! Este lugar, con cinco estrellas, te envuelve en su histórica edificación y ese aire acogedor que se siente justo al cruzar la puerta. Si eres de los que disfrutan de la gastronomía manchega con un toque original, aquí vas a encontrar el paraíso. El secreto y la carrillera son platos que debes probar, y no olvides acompañarlos con un buen vino de la tierra, que le da aún más sabor a la experiencia.
El ambiente es tranquilo, perfecto para pasar un buen rato con amigos o en pareja. Ya lo dije, pero vale la pena repetirlo: la atención al cliente es excepcional. Te tratan como si fueras de la familia, y eso siempre suma puntos. Cenar en el patio interior es una experiencia que no puedes dejar pasar; es un lugar con encanto. Después de un buen plato de cuchara, un crujiente de langostino y, para cerrar con broche de oro, ¡una deliciosa torrija! Con precios que rondan entre 20 y 30 € por persona, sentirás que estás disfrutando de una calidad increíble.
Es la segunda vez que hemos ido, y la verdad es que cada visita supera la anterior. Estoy seguro de que tú también quedarás enganchado. ¿Qué tal si te animas y llevas a tu grupo más cercano? ¡No se van a arrepentir! Además, si estás pensando en ir con niños o vegetarianos, aquí no hay ningún problema. También tienen opciones vegetarianas en su menú que están bastante bien. Así que, ya sabes, este pequeño restaurante es una parada obligatoria. ¿A quién no le gusta comer rico y sentirse como en casa?
Cómo es la decoración del Restaurante La Ermita
Te cuento que, si te decides a visitar La Ermita en Chinchilla de Monte-Aragón, vas a salir sorprendido. ¡Les han puesto 3 estrellas! Y aunque eso no suena increíble, la verdad es que he visto reseñas de todo tipo. Algunos dicen que la comida es buena pero escasa, además de que el servicio puede ser un poco confuso, con camareros que no siempre aciertan con la mesa correcta. El lugar es chiquito, y me han comentado que hay un solo baño. Imagínate las colas que se forman. Pero, a pesar de estas cosas, hay quienes han disfrutado mucho de su experiencia, por lo que parece que hay un gran potencial.
Pero esperen, porque también hay opinones de cinco estrellas que no se pueden pasar por alto. Te tengo que contar de una vez que entramos por casualidad y quedamos encantados. Nos decidimos a probar el secreto ibérico, y madre mía, ¡estaba de rechupete! El trato del personal nos hizo sentir como en casa, y eso es súper importante cuando vas a comer fuera. Eso sí, después de disfrutar tanto, ¡nos tocará recorrer otros 200 km para volver y probar el resto de la carta! Menuda aventura, ¿no crees?
Y ya que estamos en tema de comida, no puedo dejar de mencionar el ambiente de La Ermita. El lugar cuenta con una pequeña terraza interior, ideal para relajarse mientras saboreas el jamón ibérico o unas croquetas de boletus y trufa. La atención del personal es simplemente magnífica, y la decoración es acogedora, con un toque rústico que te hace sentir como en casa. Es un sitio perfecto para una cena íntima o una celebración entre amigos, y no te compliques: asegúrate de probar el canutillo de idiazábal y membrillo como postre. ¡Te va a encantar!
Es recomendable reservar con anticipación en La Ermita
Ya te digo que La Ermita es el lugar ideal para pasar un buen rato en Chinchilla. Esta vez, fuimos y salimos una vez más satisfechos de nuestro sitio preferido. La atención es siempre buenísima y el ambiente, en su elegante patio interior y acogedor comedor, realmente te hace sentir en casa. Es un sitio donde te tratan como a un rey, y eso siempre suma puntos, ¿no crees? Si quieres sorprenderte, prueba el secreto que tienen en el menú; te aseguro que se te hace la boca agua solo de pensarlo.
La comida es una delicia; esa mezcla de sabores como las delicias de rape y gamba como entrante, y luego disfrutar de una carrillada o confit de pato te deja impactado. Todo bien acompañado por unas patatas perfectas. Ni hablar de los postres: el coulant con helado fue la guinda del pastel. Además, es un sitio muy asequible, ya que, por lo general, el precio por persona ronda entre 10-20 €. Para lo increíble que es, ¡es todo un chollo!
Y no puedo olvidar la terraza; es espectacular y acogedora. Te hace sentir que estás disfrutando de una buena comida al aire libre. Ya sabes, si lo tuyo es comer rico y sentirte a gusto, es aquí donde tienes que estar. Ah, y si nada más llegar te ofrecen las torrijas, no dudes en probarlas. Y eso que nunca he sido fan de las torrijas convencionales, pero las de aquí son de otro nivel.
Ahora bien, en cuanto a si deberías hacer reserva o no, te diré que, aunque a veces puedes encontrar mesa sin problemas, el lugar suele llenarse. Así que, para evitar sorpresas y que no te queden ganas de comer ahí, ¡más vale reservar con anticipación! Siempre es mejor asegurar tu sitio en este rincón que tanto nos encanta. En resumen, ve, disfruta, y no dudes en volver, ¡te prometo que repetirás! ✨








