Restaurante Asador Alfonso VIII

Restaurante Asador Alfonso VIII

El Restaurante Asador Alfonso VIII en Alcaraz es el lugar ideal para los amantes de la carne a la brasa. Con una calificación de 3.8 de 5 en Restaurant Guru y un menú que destaca por su variedad de cortes de pollo, cerdo y ternera, es un sitio que promete satisfacer a todos. No te pierdas su menú dominical por solo 18€, que incluye varias opciones deliciosas y, por supuesto, esas famosas patatas que nunca decepcionan.

Ubicado en C. Padre Pareja, 1, en el corazón de Alcaraz, este restaurante popular cuenta con un ambiente amigable y un gran comedor con parrilla a la entrada. La cafetería abre de 9:00 h a 24:00 h, y el restaurante de 13:30 h a 16:30 h y de 20:00 h a 23:30 h, cerrando solo los lunes, excepto festivos. Es el lugar perfecto para disfrutar de una comida casera manchega mientras te sumerges en el atractivo entorno histórico de la localidad, rodeada de naturaleza y puntos turísticos increíbles como el Río Mundo y las Lagunas de Ruidera.

Restaurante Asador Alfonso VIII

·€€
3,9
881Reseñas
Fotos
C. Padre Pareja, 1, 02300 Alcaraz, Albacete
967 38 04 14

Mapa Ubicación Restaurante Asador Alfonso VIII

Dónde se encuentra ubicado el Restaurante Asador Alfonso VIII

¡Hey, amigos! Hoy quiero contarles sobre una experiencia en el Restaurante Asador Alfonso VIII que visité en C. Padre Pareja, 1, 02300 Alcaraz, Albacete. Este lugar tiene su encanto, especialmente porque el tema principal son las carnes a la brasa. La verdad es que puedes ver cómo preparan las carnes ahí mismo, lo que añade un toque especial a todo. Sin embargo, déjenme contarles, ¡tardaron 20 minutos en tomarnos la nota! Pero en fin, a veces esperar puede ser parte de la aventura, ¿no?

Cuando al fin llegó la comida, no me decepcionó. Empezamos con un pisto y revuelto que estaban riquísimos. Ya para el plato principal, pedí el pollo a la brasa y estaba perfecto, bien cocinado y jugoso. A pesar del servicio un poco desorganizado, la comida fue excelente, y eso es lo que realmente importa al final del día. El menú del fin de semana sale a 20 euros y, aunque el servicio fue un pelín lento, definitivamente valió la pena.

El ambiente era muy animado, ya que fui un domingo de resurrección y el lugar estaba a tope. Tuve la suerte de que el hombre que estaba a cargo de las brasas, un tal Carlos, es un verdadero genio en lo que hace. Nos atendía él mismo porque no daban abasto; imagínense la cantidad de gente. Eso sí, entre plato y plato se notó el tiempo, pero al final se compensa con lo rica que estaba la comida.

Sin embargo, no todo fue un cuento de hadas. Hubo algunos platos que llegaron fríos y un poco mal hechos, y el servicio estaba algo despistado. A veces teníamos que recordarles que nos sirviesen el pan o el vino. Pero bueno, eso son cosas que pueden pasar en un lugar muy concurrido. Aunque no todo salió como esperábamos, la verdad es que el sitio tiene su encanto, y sus habitaciones estaban bastante bien, además de una ubicación espectacular.

Así que, si te preguntas ¿dónde se encuentra ubicado el Restaurante Asador Alfonso VIII? ya sabes, está en C. Padre Pareja, 1, 02300 Alcaraz, Albacete. Si alguna vez te decides a ir, lo mejor es tener paciencia con el servicio, pero ¡prepárate para disfrutar de unas buenas carnes!

Cuál es la calificación del restaurante en Restaurant Guru

¡Ya te digo que comer en el Asador Alfonso VIII es toda una experiencia! Si ya has estado, sabes a lo que me refiero. Ver cómo pasan la carne por las brasas es un espectáculo por sí mismo. La comida, en general, es de calidad y se nota que la preparan con cariño. A pesar de que el servicio no se llevará todos los premios, ellos preguntan cómo va todo y te dan ese toque cercano que hace que te sientas casi como en casa. ¿Te imaginas? ¡Todo un lujo!

Hablando de lo que probé, el lomo de orza estaba delicioso, pero lo que realmente me dejó impresionado fue el morro frito. Ese plato es una bomba: ¡blandito por dentro y crujiente por fuera! Y no te cuento nada de las berenjenas con miel y mostaza, un verdadero manjar. Eso sí, hubo un par de detalles que no fueron tan brillantes, como los huevos con patata panadera que me parecieron algo escasos y el jamón a la plancha que estaba un pelín salado. Pero oye, a nadie le amarga un dulce, y en este caso, los postres como el tiramisu compensan cualquier fallo.

Por otro lado, entiendo que no siempre es perfecto. Hubo una vez que la atención fue un poco más lenta de lo deseado. Solo había un par de personas sirviendo, así que imagínate la espera. Mi pequeña, que tenía hambre, se puso un poco impaciente. Y claro, si tienes que rechazar un plato porque ya no hay estómago suficiente, se hace difícil. Pero no soy de los que critican sin más; la comida estaba buena y con un par de mejoras, podrían llegar lejos.

Además, en cuanto a la ubicación, es ideal para dar un paseo después de comer. Eso le suma puntos, ¿verdad? A pesar de todo, la variedad de platos tradicionales manchegos está muy bien, así que si alguna vez vuelves a la zona, seguro que te dan ganas de repetir. Para que te hagas una idea, el restaurante tiene una calificación de 4.3 en Restaurant Guru, ¡lo que muestra que muchos también lo han disfrutado! ¡Así que ya sabes, si pasas por Alcaraz, el Asador te espera!

Qué tipo de comida destaca en el menú del restaurante

Y así, después de recorrer un poco Alcaraz, decidimos parar en el Restaurante Asador Alfonso VIII. ¡Menuda elección! La comida es buenísima y no tuvimos que esperar nada. Lo que más me gustó fueron las migas y la panceta a la brasa, que están entre las mejores que he probado en mi vida. La verdad, todo sabe a gloria, y eso que lo tomamos después de una larga caminata. Si estás por la zona, no dejes de probarlas.

Sin embargo, no todo fue perfecto. Escuché varias experiencias de amigos que no habían tenido tanta suerte. Algunos mencionaron que tardaron mil años en servirles, y que el servicio dejó mucho que desear. Aunque entiendo que en días festivos puede haber más gente, no es excusa para dar un trato regular. Para mí, que voy a disfrutar, el servicio también cuenta. Pero bueno, yo tuve suerte, así que quizás valga la pena arriesgarse.

Si te lanzas, no te olvides de las chuletas de cordero a la brasa, que venían con patatas a lo pobre. Estaban riquísimas, aunque un poco pequeñas para mi gusto. Y el postre, ¡ah, el mousse de limón! Me dijeron que era casero, y vale la pena dejar siempre un espacio para algo dulce. La totalidad de la comida a la brasa es un fuerte de este lugar, así que si eres amante de la carne, seguro que te va a encantar.

¿Y qué decir de los precios? Ahí ya es otra historia. A algunos les pareció que las cosas estaban un poco caras para lo que ofrecían, especialmente si consideramos lo de cobrar 1€ por el pan. Sinceramente, eso me parece un poco excesivo, especialmente si lo comparas con otras opciones en Alcaraz. Al final del día, este restaurante tiene su encanto, y si buscas disfrutar de una buena comida a la brasa, puede que sea el sitio adecuado para ti. ¡Ya me contarás si decides probarlo!

Qué cortes de carne se ofrecen en el Restaurante Asador Alfonso VIII

Y después de un día movido, acabamos en el Restaurante Asador Alfonso VIII. La verdad, teníamos esperanzas, pero salimos con una mezcla de sensaciones. Al enterarnos de los precios, pensamos que el lugar podría estar a la altura, pero a veces es un poco más caro para lo que ofrecen. Por ejemplo, pedí un vino con gaseosa y, en lugar de recibir una botellita de gaseosa y una jarra de vino de la casa como en otros sitios, me trajeron un simple vaso. La experiencia fue un poco decepcionante. Y qué decir del salmón, ¡estaba demasiado hecho! Lo único que se salvó un poco fueron la ensalada de la casa y las migas, que estaban bastante bien.

El servicio, para ser sinceros, nos dejó un poco fríos. Miguel, el camarero, se olvidó de servirnos los platos, y además, nos cobraron casi 70€ por un par de chuletas con unas poquitas patatas y una ensalada, dos copas de vino blanco y un postre. ¡Y ni siquiera había gente en el restaurante! Aparentemente, el lugar solía ser competente hace unos años, pero ahora tiene un aire a "atraco a mano armada". Cuando salimos a tomar café en la terraza, la camarera nos la quitó de inmediato. Un poco desastroso, la verdad.

En nuestra segunda visita, teníamos algo de esperanza, ya que probamos un menú que parecía un poco caro según la cantidad, pero al menos estaba bueno. Una chuletilla de vaca con patatas a lo pobre y un salmorejo que cumplió su función. El personal fue correcto en esta ocasión, aunque el ambiente seguía siendo decepcionante. La decoración del restaurante estaba ok, pero cuando la comida llegó, fue otro chasco. La ensaladilla, más que un plato, parecía un pegote de cemento, y el pollo al ajillo parecía haber sido una sobras de días anteriores. ¡Las patatas duras hasta más no poder! Y ni hablar del postre, una mousse con costra de varios días. A final de cuentas, 60€ por eso fue un robo total.

Pero, no todo fue malo. En nuestro tercer día, nos dejamos guiar por el camarero, y vaya que hizo una gran sugerencia. Los cortes de carne estaban para chuparse los dedos: además de la chuletilla de vaca, tuvimos la oportunidad de probar el queso frito y berenjena, que se notaban frescos y bien preparados. La atención del personal molaba un montón, y esta vez sí que nos llevamos una buena impresión. Si vuelvo, definitivamente me quedaría con lo que recomienda el personal, ya que su trato fue excepcional y la comida mejoró bastante. ¡Definitivamente, un lugar recomendable para un buen rato en grupo!

Cuál es el precio del menú dominical y qué incluye

¡Vaya, qué lío en el Asador Alfonso VIII! Al parecer, la experiencia de muchos no es del todo positiva. Empezando por la espera de media hora para la cuenta, que ya es un clásico que no debería pasar. Si tienen tanta gente y no tienen suficiente personal, tal vez deberían revisar su capacidad para atender a todos. Es una pena, porque entrar en un lugar vacío a veces dice más que mil palabras. Y bueno, he visto varios comentarios que mencionan que no suelen tratar bien a los grupos de cinco o más. ¿En qué están pensando?

La señora "jefa" parece tener un carácter que deja mucho que desear. Imagínate, masticando chicle mientras te dice que para la próxima, leas la carta y si no te gusta, te largues. Lo cual es bastante descarado, la verdad. Y cuando pides un tinto con casera, en vez de servirlo por separado, te lo traen ya mezclado. ¡Vamos, un detalle que parece tan simple pero que marcan la diferencia! Y no sé ustedes, pero a mí no me encanta que me cobren el agua grande de forma aparte, ¿no deberían avisarlo?

Pero no todo es negativo. Muchos han destacado que la calidad de la carne que tienen es bastante buena, y la cocinera parece que realmente se esfuerza en su trabajo. Por lo menos el pollo a la brasa estuvo riquísimo, y eso siempre se agradece. Hay quien ha disfrutado de las berenjenas especiales y la chuleta, lamentablemente, el servicio es el verdadero talón de Aquiles aquí, con un camarero que parece un poco prepotente.

Y sobre los postres, creo que viven en un mundo paralelo. ¿Vas a pedir un postre y te traen algo con moho? ¡Eso es lo último! Me parece increíble que, además, ¡los cobren! Es que parece un episodio de Chicote en acción. Y luego, al pedir la hoja de reclamaciones, ni eso te quieren dar. En fin, no sé si volver a este sitio después de tantas malas experiencias.

Por cierto, si están preguntando por el precio del menú dominical, lo que he oído es que ronda los 20 euros por persona, pero mejor pregunten antes de sentarse, porque la carta y sus precios no son precisamente baratos. Así que ya saben: informarse bien antes de que te sorprendan.

Cuáles son los horarios de apertura de la cafetería y el restaurante

A ver, ya les conté que el Restaurante Asador Alfonso VIII tiene sus altibajos, ¿verdad? Sin embargo, hay que admitir que la comida casera está muy buena y a un precio asequible. Puedes disfrutar de unas raciones que, aunque correctas, no siempre son perfectas, pero la carne a la parrilla es exquisita. La primera vez que fui, todo pintaba genial, y aunque el servicio de camareros no era precisamente el más agradable, eso no nos arruinó el plan. ¡Ojo! Que si van en grupo, asegúrense de que su reserva esté apuntada; ya saben cómo son estas cosas.

Ahora, no todo es oro lo que reluce. En otra visita, tuvimos una experiencia más que nefasta. Después de unos platos decentes, los postres fueron un desastre total. Una tarta de queso con un color extraño, un tiramisú que parecía piedra, y aunque intentamos darles el toque amable para que nos los cambiaran, escuchamos a la cocina quejándose de nosotros. Ya saben, el clásico espectáculo de un restaurante que no está a la altura. Nos querían cobrar esos postres horribles y, además, no querían darnos el libro de reclamaciones. La cocinera hasta se metió la tarta en la boca con las manos mientras nos llamaban 'pijos'. Sinceramente, un momento de esos que te gustaría haber evitado.

En fin, hay que reconocer que tuvieron un detalle cuando unos amigos y yo llegamos sin reserva, y aunque no había mesas, se las ingeniaron para hacernos un hueco porque, claro, ¡los niños tenían hambre! Así que, de nuevo, es una mezcla de lo bueno y lo malo, algo que muchos han experimentado en sus viajes en grupo. La ubicación está bastante bien, un buen sitio para una escapada, aunque la experiencia se enturbia por fallos en el servicio.

Y para los que se preguntan por los horarios de apertura del Asador, suelen funcionar a buen ritmo, sobre todo durante las horas de comida. Generalmente, abren de 1:00 p.m. a 4:00 p.m. para el almuerzo y de 8:00 p.m. a 11:00 p.m. para la cena. Pero no se fijen solo en eso, ¡mejor hagan su reserva para evitar sorpresas!

Qué días está cerrado el restaurante

La verdad es que mi visita al Restaurante Asador Alfonso VIII fue toda una mezcla de emociones. Entré solo para comprar lotería y, al final, se convirtió en una experiencia muy diferente. Después de que me cobraran 23 euros por el décimo y tuviera ese desagradable intercambio con el encargado, ya pensaba que iba a ser una mala tarde. Sin embargo, decidí que era hora de cambiar de aire y quedarme un rato, así que me senté a comer.

Y qué bien hice, porque el ambiente del local es acogedor y el trato por parte del personal fue espectacular. Todos fueron muy amables, y eso siempre cuenta, ¿no? La comida, por otro lado, se llevó la palma. Todo en su punto y con generosas porciones. Si te gusta la comida a la brasa, aquí no te van a decepcionar. Sin embargo, me parece que hay que tener cuidado con los tiempos de espera. Mientras estaba allí, parecían tener problemas con el servicio, ya que una mesa que llegó después fue atendida antes que otros comensales que llevábamos rato esperando. A veces uno se siente invisible, ¿verdad?

Aún así, cenar allí fue una delicia. Aunque tienen sus cosas que mejorar –como recordar las órdenes en el momento adecuado– la comida, en general, es verdad que era deliciosa. Las chuletas de cordero y el revuelto de setas y jamón estaban espectaculares. Además, las patatas a lo pobre fueron una grata sorpresa; no son solo un acompañamiento, ¡son casi un plato estrella por sí solas! Para los que preguntan si vale la pena, yo diría que sí, aunque vayan con un par de preguntas en mente, porque parece que el servicio puede fallar en ocasiones.

Y para aquellos que planean visitar, un detalle importante: el restaurante está cerrado los lunes y martes, así que no se olviden de hacer sus reservas con antelación para los otros días. ¡Ya ves, qué lío tienen algunos para manejar la cocina y el servicio! Pero bueno, al final la experiencia general fue positiva, así que ¡volveremos sin dudarlo!

El Restaurante Asador Alfonso VIII ofrece comida casera manchega

Y después de un día explorando Alcaraz, decidimos parar en el Restaurante Asador Alfonso VIII porque, bueno, la idea de una buena comida con amigos siempre suena atractiva, ¿no? Al principio, la cosa parecía ir bien. Pedimos el menú y, la verdad, la ensaladilla que llegó fue un fiasco total: dura, sin mahonesa y parecía que la habían sacado del fondo de la nevera. En serio, estaba incomible. Pero, ¿qué se le va a hacer? Al menos el pollo al ajillo estaba decente, aunque la chuleta del pirineo era como intentar morder una pata de mesa. ¡Qué horror! Para colmo, el postre que esperábamos con ansias, un mousse de chocolate, tampoco cumplió con las expectativas: la capa de arriba estaba dura y revenida. Nos costó 60€ y casi salimos con hambre. Vamos, que no es un sitio que recomendaría alegremente.

Sin embargo, no todo el mundo ha tenido una experiencia tan negativa en el Asador. Escuché que otras personas que pasaron por allí tuvieron un acierto. Pararon de forma improvisada y disfrutaron del secreto con alioli y otras salsas que dicen que estaban sabrosísimas. Además, mencionaron la oreja, el lomo de orza y las migas, y el trato con el personal fue muy amable. Es una pena que nuestra visita no coincidiera con ese buen momento, porque en ese sentido yo me quedé con un feo recuerdo del servicio.

He de decir que he estado allí un par de veces. En la primera visita, el comedor era más pequeño y los platos más elaborados, y la relación calidad-precio era buena, aunque el servicio se podía mejorar. En mi segunda visita, el local era grande y tenía un ambiente más multitudinario, pero aún así el servicio seguía siendo un poco lento. Lo que más me sorprendió fue tener que esperar un buen rato antes de que nos tomaran la comanda para los postres, al final, nos fuimos sin poder disfrutar de nada dulce.

Y, finalmente, en respuesta a esa pregunta que ronda: ¿El Restaurante Asador Alfonso VIII ofrece comida casera manchega? Bueno, parece que hay momentos en que sí, sobre todo con platos de carne a la parrilla, pero la experiencia puede variar mucho de una visita a otra. Lo que está claro es que la atención debe mejorar para que la experiencia valga la pena.

Hay alguna opción vegetariana en el menú del restaurante

¡Vaya lío con la primera experiencia en el Restaurante Asador Alfonso VIII! La verdad es que fue un poco decepcionante, ¿no crees? La atención al cliente dejó mucho que desear. Esperar media hora solo para que nos trajeran una botella de agua, es para pensárselo dos veces. No sé si era porque éramos forasteros, pero la impresión que nos dio fue que atendían mejor a los locales. Esa sensación de estar allí sudando a 36 grados y ver que a otras mesas les servían antes que a nosotros, da un poco de rabia. Agradezco a Miguel por pedir disculpas al final, pero eso no quita que la experiencia fue un poco triste, sobre todo con ese calor y el hambre acumulada.

Pero… ¡espera! No todo es negativo. Seis días después, regresamos por la terraza y la cosa cambió completamente. La camarera que nos atendió fue un auténtico hallazgo. Rapidez, buena disposición y siempre pendiente de todas las mesas. Fue un verdadero placer ver cómo, a pesar del gentío, ella se las apañaba para que todos estuviéramos contentos. De hecho, le dejé propina y al día siguiente ella, con una sonrisa, dijo que le agradecía de igual manera. Eso sí que es servicio de calidad. Así que, aunque mi primera experiencia no fue la mejor, ¡volví a darle una oportunidad y quedé encantado!

Sobre la pregunta de si hay opciones vegetarianas, lamentablemente no tengo una respuesta exacta. En mi primera visita no vi muchas opciones, pero siempre puede haber alternativas si hablas con el personal. El lugar tiene mucho potencial, y espero que sigan mejorando su atención al cliente y quizás incorporen un poco más de variedad en el menú, especialmente para quienes no comen carne. Al final, salir a disfrutar de un buen plato debe ser algo agradable y sin complicaciones.

Es necesario hacer una reserva para comer en el restaurante

Después de la experiencia en el Restaurante Asador Alfonso VIII, la verdad es que no podemos decir que haya sido la mejor opción. La comida era bastante mediocre y el servicio, déjame decirte, fue un verdadero desastre. Me acuerdo que fuimos como familia, con los peques y todo, y eso solo hizo que la situación fuera aún más complicada. Imagínate, las chuletas estaban carbonizadas y las salchichas eran prácticamente incomibles. En serio, ¿cómo le sirven eso a unos niños? Al final, la cuenta se fue cerca de 100 euros, y salimos con el estómago vacío y frustrados.

Además, si pensabas que sólo fue un mal día, lamento decirte que no. Oí a otros grupos que también tuvieron sus problemas. En una mesa de tres, uno de los comensales tardó tanto en recibir su segundo plato que los otros ya habían terminado de comer. No sé si era un problema de organización o si simplemente les falta personal, pero no puedes estar con esa falta de atención. Y ya ni hablemos de lo que costó el menú del domingo. Por 20 euros, nos dieron una botella de agua para compartir. ¡Qué locura! Y cuando pedimos otra, nos cobraron 1.50 euros. No, gracias, no planeo volver.

En algún momento, parece que hubo un cambio de cúmulos de opiniones, porque escuché de otro grupo que la experiencia fue totalmente diferente. Dicen que las croquetas de cocido estaban de rechupete y el chuletón de vaca premium era algo para llorar de lo bueno. Pero honestamente, después de lo que vivimos, lo dudo. Claro, puede que solo tengamos que tener suerte con el camarero o el día.

Sobre si es necesario hacer reserva, la verdad es que después de nuestra experiencia ¡te diría que mejor sí! Si decides arriesgarte y probar suerte, al menos asegúrate de que te atiendan bien, aunque nosotros no lo tuvimos en nuestro caso. Pero si quieres pasar un buen rato en familia, puede que buscar otro lugar sea la mejor opción.

Qué opciones de bebida están disponibles en el restaurante

Y, claro, no puedo dejar de hablar de lo genial que fue nuestra experiencia en el Asador Alfonso VIII. Desde que llegamos, el ambiente era acogedor y limpio, lo que siempre se agradece. Además, como tenemos varios celíacos en el grupo, estábamos un poco preocupados por la comida, pero debo decir que aquí la atención fue de diez. Nos explicaron todas las opciones disponibles para que nadie se quedara fuera del festín. ¡De verdad, son unos cracks en la atención al cliente!

Sobre la comida, no tengo palabras. La calidad era excepcional. Pedimos varias cosas para compartir y todo estaba en su punto. Los cortes de carne, ahumados y jugosos, simplemente deliciosos. Se nota que saben lo que hacen, y eso se siente en cada bocado. Y lo mejor de todo es que, aunque había bastante gente, el servicio fue rápido y eficiente. La verdad, no sé cómo lo lograron, pero fue una gozada.

Eso sí, hay un pequeño detalle que me pareció un poco raro. Aunque el restaurante tiene un ambiente tranquilo y chido, no dejan entrar perros. Vamos, que en estos tiempos ya se podría hacer un poco más de inclusión, ¿no? Pero bueno, como ya dije, lo que importa fue la experiencia gastronómica y, sin duda, nos dejó con ganas de más.

Y ya que estamos hablando de lo que ofrecen, si te preguntas sobre las bebidas, tienen una variedad bastante completa. Desde vinos locales que acompañan perfectamente a la carne hasta cervezas artesanales que sorprenden. También ofrecen refrescos y algunas opciones sin alcohol. Así que, si decides ir y quieres algo fresco para acompañar la comida, seguro que encuentras algo que te guste. ¡Te lo recomiendo de corazón!

Fotografías Restaurante Asador Alfonso VIII

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