La Tapica

La Tapica

La Tapica es el bar de tapas que no te puedes perder en Villena, ubicado en C. de Cánovas del Castillo, 11. Este lugar tiene un ambiente super acogedor donde la atención es cojonuda, ¡te hacen sentir como en casa desde el primer momento! Aquí puedes disfrutar de unas tapas generosas, con una variedad que incluye zarajos, gambas al ajillo y las famosas bravas que están para chuparse los dedos. Si eres amante del buen comer, asegúrate de probar el solomillo de tres sabores, que es absolutamente espectacular.

Además de la rica comida, La Tapica es ideal para una quedada con amigos. La cerveza es irresistible, perfecta para acompañar esas tapas que no podrás dejar de pedir. Y si necesitas un buen consejo, el personal es súper atento y profesional, lo que hace que la experiencia sea aún mejor. Así que, si estás en Villena y te apetece disfrutar de un buen rato, ya sabes a dónde ir. Explicado de una manera rápida: bravas, buena atención y un ambiente de lo más distendido. ¡Repetiremos seguro!

La Tapica

Bar de tapas
⭐3,9
183Reseñas
Fotos
C. de Cánovas del Castillo, 11, 03400 Villena, Alicante
865 82 89 15

Horarios La Tapica

DíaHora
lunes8:00–16:00
martesCerrado
miércolesCerrado
jueves8:00–16:00
viernes8:00–16:00, 19:30–23:30
sábado8:00–16:00, 19:30–23:30
domingo8:00–16:00

El horario podría cambiar.

Mapa Ubicación La Tapica

Dónde se encuentra La Tapica en Villena

¡Hola, grupo! Si alguna vez están por Villena y tienen antojo de tapas, no pueden dejar de visitar La Tapica, que está en C. de Cánovas del Castillo, 11, 03400 Villena, Alicante. Este lugar ha estado dando de qué hablar, y no es para menos. La calidad de la comida es espectacular, con una variedad increíble que hace que te resulte difícil decidir qué pedir. Según lo que he escuchado, sus bravas, calamares y rabo de toro son simplemente de diez. Y lo mejor es que puedes cenar aquí sin dejarte un dineral; el precio por persona ronda entre 20-30 € dependiendo de cuánto te quieras empujar.

A pesar de que muchos alaban el lugar, hay algunas opiniones que han visto cosas no tan buenas. Por un lado, hay quien dice que el trato de uno de los camareros deja mucho que desear, describiéndolo como arrogante y prepotente. Es una pena porque un buen servicio puede hacer toda la diferencia, ¿verdad? Eso sí, otros dicen que la atención es genial y que el dueño es muy simpático, así que supongo que te podrías llevar una sorpresa.

De todos modos, hay que reconocer que La Tapica tiene su encanto. La comida bien presentada y bien cocinada es un punto fuerte que la hace destacar entre las opciones de Villena. Y no solo eso, a la gente le encanta visitarla para un desayuno rápido; sus bocadillos son también bien comentados y muy accesibles, con precios que van desde 1-10 €.

Así que ya saben, si quieren disfrutar de unas buenas tapas en un ambiente animado, La Tapica es una parada obligatoria. Encuéntrenla en C. de Cánovas del Castillo, 11, y prepárense para un festín. ¡Buen provecho y a disfrutar!

Qué tipo de comida se sirve en La Tapica

Y, la verdad, lo de La Tapica en C. de Cánovas del Castillo se está volviendo el centro de las quejas en Villena. Cuando llegamos, el camarero nos atendió con una actitud que era una mezcla de bordismo total y gallito de barrio. Más que un bar de tapas, parecía un show de stand-up… pero malo, de esos que te hacen sentir incómodo. Nos dio a entender que teníamos derecho a una tapa pequeña con cada bebida. Pedimos con mucha ilusión una para las dos cervezas que habíamos pedido y, aunque se supone que solo teníamos derecho a una, al final nos cobró la tapa a 5€. ¡Por un trozo minúsculo de jabalí salado! Sin patatas ni nada, y con esa actitud para hacer sentir que era la cosa más graciosa del mundo.

La comida, ni hablar. Más que mejorable. Lo que probamos no se acercaba ni de lejos a la calidad que podrías esperar en un lugar que, a primera vista, podría parecer que está intentando hacer algo “auténtico”. ¡Y hablo de la gachamiga, que se dice que es lo mejor de Villena! Gente, tras dos visitas decididas a darle una oportunidad, me siento con la obligación de decir que, por favor, no pierdan su tiempo. La actitud del dueño es de esas que recordarás, pero no por lo bueno, sino por lo mal aprovechar que lo hace. Es el típico sitio que podría protagonizar uno de esos programas de “Pesadilla en la cocina”.

Cuando piensas que puede haber un respiro, aquí viene la siguiente. ¡Dos horas esperando la cena! ¿En serio? El dueño salió a discusión, haciendo un espectáculo delante de todos, como si fuéramos parte de una comedia. Agradezcamos que al final ya no tuvimos que pagar, porque a esas alturas, más valía comer pipas en el parque. Y, ¿qué tal la comida? Pésima calidad por un precio desorbitado. Esos medallones de solomillo que pedimos estaban quemados por un lado y, créeme, no es la clase de experiencia que uno busca cuando decide salir a cenar. Si queríamos volver a salir maltratados, hubiéramos elegido ir a cualquier otro sitio donde dinero y comida estuvieran más equilibrados.

Entonces, ¿qué tipo de comida se sirve en La Tapica? Bueno, se supone que tapas, pero cuando te las sirven no reflejan ni de lejos la calidad que uno esperaría, ni el precio tan elevado. El jabalí salado, las gachamigas, los medallones que llegaban como si hubieran pasado por un incendio… todo suena a una oportunidad desperdiciada. Así que, en resumen, si buscas buena comida en un ambiente amigable, mejor apúntate a otro sitio. Aquí ni la comida, ni el servicio, ni mucho menos el ambiente valen la pena.

Cuáles son algunas de las tapas más populares que ofrecen

Y bueno, lo cierto es que al entrar a La Tapica en C. de Cánovas del Castillo, esperábamos disfrutar de una buena velada de tapas, pero el camarero que nos tocó fue un auténtico despropósito. Era como si lo hubieran sacado de una película de terror por la forma en que suspiraba cada vez que le pedíamos algo. Ni siquiera se molestó en disimular su desgana; las bebidas parecían más bien una especie de lanzamiento que un servicio. Y ni hablar del momento en que le pedí amablemente que me prestara su teléfono para mirar la carta, ¡su respuesta fue un verdadero espectáculo! Se notaba que estaba bastante molesto por nuestra falta de móvil. Al final, el trato fue tan malo que decidimos que nuestro tiempo valía más, así que nos marchamos antes de que nos diera un infarto.

Pero espera, no todo fue un desastre. Hay quienes han tenido experiencias diferentes en este bar. He leído sobre un menú del día bastante decente, con varias opciones de primeros y segundos, todo por un precio que ronda entre los 10 y 20 euros. Quien lo ha probado dice que la comida y el ambiente eran correctos, y que desde luego se agradece encontrar sitios abiertos los lunes, cuando todos andamos en plan de ruta. Puede que no sea el lugar más espectacular, pero cumple su función si solo buscas un sitio para comer algo sencillo y a buen precio.

Por otro lado, también hay opiniones más mixtas. Algunos mencionan que, aunque la atención fue buena y simpática, la calidad de los platos dejaba mucho que desear. O bien, que lo único que se salvaba eran las tapas. Entre los platos más populares que ofrecen, se dice que las patatas bravas, la sepia y el champiñón suelen estar a la altura, aunque las patatas se notaron un poco aceitosas. A pesar de que no todo fue un desastre, definitivamente, me parece que hay que pensárselo dos veces antes de volver a arriesgarse con el servicio de este lugar.

Qué ambiente se puede esperar en La Tapica

La primera vez que llegamos a La Tapica, no éramos de aquí, así que veníamos de paso. Desde que llegamos, Sole y Jorge nos hicieron sentir como en casa, una sensación que se agradece mil. La comida... ¡vaya manjar! Todo absolutamente casero y abundante. Si te preguntas cómo eran las bravas, te diré que son, sin duda, las mejores que he probado en mi vida. Aquel rabo de toro, las bolitas de carrillada, y las croquetas de ropa vieja fueron una explosión de sabor. La verdad es que entre la conversación, las risas y lo riquísimo que estaba todo, se me olvidó sacar fotos. Pero ya tengo claro que volveremos, ¡y espero que les vaya genial porque se lo merecen!

Por otro lado, no todo fue perfecto. Independientemente de la comida que acabamos de disfrutar, la segunda visita al lugar dejó algo de que desear. Teníamos un evento en el teatro a las 21:30, así que a las 20:00 entramos, listos para dar cuenta de unos buenos pinchos antes de salir. Nos dijeron que había mesa, pero que teníamos que dejarla a las 21:15, lo cual nos pareció bien. Sin embargo, la tortilla de patatas se notaba que venía de bolsa, ¡con un plástico adentro! Y las patatas bravas, que deberían de picar, estaban tan sosas que parecían del día anterior. Además, el servicio empezó a dejar mucho que desear cuando notamos que el dueño nos echó “borderías” solo porque “íbamos lentos”. Lo único bueno de esa segunda visita fue que al final el camarero no nos derramó la cerveza, como le sucedió a la mesa de al lado.

Ahora, en cuanto al ambiente de La Tapica, podrías decir que es un lugar tranquilo y acogedor, ideal para pasar un buen rato entre amigos o en pareja. A pesar de lo que vivimos en nuestra segunda visita, el sitio tiene un encanto relajado, un poco de broma entre mesas y esa calidez que solo un bar donde la gente se siente como en casa puede ofrecer. Así que, si buscas un sitio para disfrutar de buenas tapas y compañía, probablemente no salgas decepcionado, siempre que evites los días complicados. ¡Nos vemos la próxima vez por allí!

Es recomendable visitar La Tapica para una quedada con amigos

Y así, hablando de La Tapica, la verdad es que la experiencia puede ser un poco variable, dependiendo de cuándo vayas. Tengo amigos que han dado el más alto puntaje (5 estrellas) y no paran de hablar de lo ricas que están las patatas bravas. Que son, según dicen, de las mejores que han probado. Y no solo eso, también se han derretido con la brocheta de solomillo, que viene con tres condimentos distintos. Suena increíble, ¿verdad? El trato que te dan es espectacular y muy cercano, un ambiente genial para disfrutar en buena compañía.

Por otro lado, no puedo dejar de mencionar que hay opiniones que cuentan experiencias bastante decepcionantes. Algunas personas han tenido problemas serios con la calidad de la comida, como cuando las patatas bravas no picaban y estaban recalentadas. Eso debe ser un bajón cuando esperas algo explosivo para el paladar. Y si encima el camarero tiene una actitud desagradable, puede arruinar el plan totalmente. Al final, si la comida no cumple y el servicio es malo, ya puedes olvidarte de recuperar esas ganas de regresar.

Pero, volviendo a las buenas vibras, si te apetece un lugar donde la comida te sorprenda y el trato sea amable, La Tapica podría ser una buena opción. Si me preguntas, para una quedada con amigos, sí, es recomendable… siempre que te asegures de que han tenido buenas críticas recientes. Definitivamente, es un lugar que vale la pena probar, especialmente si te gustan las tapas y un buen ambiente. Así que ¿qué dices? ¡Anímate a ir y comprueba si te llevas esa experiencia positiva!

Cómo es la atención al cliente en La Tapica

Y ya que estamos hablando de La Tapica, no puedo dejar de mencionar la comida casera que tienen. La verdad es que si te lanzas a probar su gachamiga, te va a cambiar la vida. Te lo digo yo, que ese plato es como un abrazo en forma de comida. Si decides pedir un completo, ¡ya estás listo para afrontar el día! La variedad de tapas que tienen es impresionante, así que no dudes en pedir de todo un poco y hacerte un festín.

El ambiente es bastante agradable, aunque lo mejor de todo es el servicio a cargo de Laura. Esta chica es una crack que derrocha simpatía y profesionalismo a raudales. Siempre tiene una sonrisa en la cara y hace que la experiencia sea aún más especial. No es de extrañar que todo el mundo hable maravillas de su atención, así que si vas, ¡probablemente te tocará disfrutar de su energía!

Y no puedo dejar de lado los postres caseros. Olvida esos que vienen del Mercadona porque aquí te ofrecen sabores que te van a hacer querer quedarte un rato más. La última vez que estuve, no pude resistirme al bocata de catalana, y si eres de bocatas, ¡no puedes irte sin probarlo! En cuanto a precios, son muy asequibles, así que la relación calidad-precio es inmejorable.

Y sobre la pregunta de la atención al cliente en La Tapica, ¡es sobresaliente! Los camareros son super atentos y amables. Aunque he oído que el dueño no siempre se comporta de la mejor manera, el personal se desvive para ofrecerte lo mejor y se notan las ganas de hacer las cosas bien. Así que, si te apetece una buena comida y un trato cercano, este es el lugar perfecto para disfrutar. Te aseguro que repetirás sin dudarlo. ¡Nos vemos allí!

Qué bebida es especialmente popular para acompañar las tapas

¡Vaya que La Tapica ha conquistado el corazón de Villena! Si alguna vez has querido disfrutar de unas tapas excelentes en un lugar que se siente como en casa, este es el sitio. He probado varias cosas del menú y, sinceramente, todo está de 10. La atención es otro nivel; la verdad, no puedo dejar de mencionar a Laura, que es un encanto y hace que la experiencia sea aún mejor. Puedes llevarte una buena comida, un servicio inmejorable, y todo por un precio que va de 20 a 30 € por persona. ¡Eso es lo que yo llamo una buena relación calidad-precio!

Si buscas un lugar con un ambiente relajado, La Tapica es perfecto para una quedada con amigos. No hay nada como compartir una buena charla mientras saboreas esas famosas patatas bravas que realmente son bravas; te las recomiendo bastante. Y por si fuera poco, la atención de los camareros es siempre muy amable y simpática, lo que hace que quieras volver una y otra vez. Es un sitio ideal para tapear y disfrutar sin preocuparte por el bolsillo, ya que la mayoría de las tapas están a buen precio.

Aunque hay opiniones dispares, la mayoría de los que hemos ido quedamos encantados. He escuchado de alguna experiencia donde el servicio no fue el mejor, pero créeme, eso no es la norma. La mayoría coincide en que la calidad de la comida y el buen trato superan con creces cualquier inconveniente. Si no te has dado una vuelta, deberías hacerlo pronto. Además, se nota que la variedad en el menú es grande, ¡así que siempre hay algo nuevo por probar!

Y al hablar de acompañar las tapas, ¡no se puede olvidar la bebida! Aquí, el vino es particularmente popular; parece que todos disfrutan de una buena copa mientras degustan esas deliciosas tapas. Hay una selección que va con casi cualquier opción del menú, así que ya sabes, vino y tapas, la pareja perfecta. ¡No te lo pierdas!

Fotografías La Tapica

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