Hotel Gil

Hotel Gil

Si buscas un lugar para desconectar, el Hotel Gil en Montanejos es una opción bastante interesante. Rodeado de montañas y el río Mijares, este hotel de 2 estrellas es perfecto para unas vacaciones familiares o una escapada con amigos. Imagina disfrutar de un clima estupendo y de unas aguas de río que se mantienen a 25 ºC todo el año, ideal para zambullirse en cualquier época. La ubicación es inmejorable, a solo 650 metros de las Aguas Termales, y con 34 habitaciones que ofrecen vistas increíbles, ya sea al río o a la montaña.

Además, el ambiente en el hotel es muy acogedor: puedes relajarte en la terraza, hacer una barbacoa y degustar delicias locales mientras disfrutas de la naturaleza que te rodea. La conexión Wi-Fi es gratis en todas las habitaciones, así que puedes compartir esas fotos espectaculares casi al instante. Si te animas, el hotel también está cerca de la Iglesia de Santiago Apóstol y de muchos senderos para los amantes de la aventura. Echa un vistazo a las ofertas que tienen, ¡puede ser tu próximo destino ideal!

Hotel Gil

·Hotel de 2 estrellas
3,9
564Reseñas
Fotos
Av. Fuente Baños, 28, 12448 Montanejos, Castellón
964 13 13 80

Mapa Ubicación Hotel Gil

Cuál es la clasificación del Hotel Gil en Montanejos

¡Hola! Si estás buscando un lugar en Montanejos, el Hotel Gil puede ser una opción, aunque no todo es oro lo que reluce. Por un lado, las vistas son bastante buenas, pero ojo, ¡porque está súper alejado del pueblo más cercano! Así que si piensas salir a explorar, prepárate a caminar un buen rato. A mí me tocó una habitación que no estaba del todo limpia; el baño tenía manchas de sangre, y la habitación en sí era pequeña. La verdad, no me quedó otra que pensar en que quizás sea mejor opción ir a uno de los dos hoteles que hay al lado.

Por otro lado, el restaurante del hotel tiene su encanto, especialmente la terraza donde puedes comer a la brasa. En mis visitas, el trato de los dueños, Rocío y José, realmente se siente como un abrazo cálido; te hacen sentir como en casa. La comida es buena, aunque en una ocasión pedí conejo a la brasa y me pareció que tenía un sabor un poco extraño. Pero no te desesperes, porque otros dicen que el menu es súper rico, llena de delicias a la brasa que hacen que todos quieran volver. ¡No olvides probar la media patata con all i oli!

Había gente que se mostró muy feliz con su estancia en el Hotel Gil. Unos amigos me comentaron que su habitación familiar era amplia, limpia, y estaba en un lugar súper céntrico, ¡cerca de la Fuente de los Baños! Todo el mundo elogia la relación calidad-precio, así que definitivamente tiene sus puntos positivos. En general, el hotel cuenta con 2 estrellas, así que ya puedes hacerte una idea del tipo de servicio y amenidades que puedes esperar. Si decides darle una oportunidad, ¡espero que tu experiencia sea mejor que la mía!

Dónde se encuentra ubicado el Hotel Gil

La verdad es que el Hotel Gil tiene su encanto, aunque no todo es perfecto. Te cuento que la recepción es un poco un misterio; prácticamente nunca hay nadie por allí. No te preocupes si llegas y parece que nadie te va a ayudar, porque, sinceramente, tampoco es que te vayan a echar una mano muy útil. Y ojo con la calefacción, la encienden a las 18:30, así que si llegas antes, te va a parecer que estás en una nevera con cama. La limpieza, bueno, digamos que es más bien superficial. ¡Tienes que tener cuidado con eso!

Pero la cosa cambia cuando te sientas a comer en su restaurante. ¡Ahí sí que se siente la calidad! La terraza tiene unas vistas al río que son maravillosas. Imagínate disfrutando de buena comida, sobre todo de la carne a la brasa recién hecha, mientras miras la montaña. El personal es muy atento y se portan genial con los niños, así que es un lugar muy acogedor para todos, incluso para los peques. Además, puedes elegir la carne que quieras para hacer a la brasa, no como en esas braserías donde te traen lo que les apetece. Ah, y los postres caseros son un espectáculo. Realmente, el precio es bastante razonable por todo lo que ofrecen.

Nosotros estuvimos una noche con un pack que incluía el desayuno, acceso al balneario y entradas a la fuente de los baños. ¡Todo genial! La única pega fue el aparcamiento, que puede ser un poco complicado. Pero hay un supermercado a solo 3 minutos andando y varios restaurantes y cafeterías cerca. Para el balneario, solo necesitas dar un paseo de 5 minutos, y el río está a unos 10 minutos a pie. Aunque topamos con una camarera algo antipática al principio, el resto del equipo fue genial, ¡así que todo se compensa!

¿Y dónde se encuentra ubicado el Hotel Gil? Está en la Av. Fuente Baños, 28, 12448 Montanejos, Castellón. Así que si te apetece desconectar un fin de semana, ¡ya sabes dónde ir!

Qué tipo de actividades se pueden realizar en las cercanías del hotel

Y bueno, el Hotel Gil tiene sus altibajos, ¡la verdad! Si decides cenar aquí, la comida en el restaurante tiene su encanto, aunque hay que tener en cuenta que no todo es perfecto. Pedimos algo de picar y unos platos principales y el pulpo a la brasa estaba bastante bien. Pero, ojo, si te gustan los entrecotes, avísale a tu pareja que puede que el de ellos tenga un poco más de nervio de lo esperado. Eso sí, algo que nos sorprendió fue que ningún plato venía con guarnición, y cuando preguntamos, nos dijeron que había que pedirla aparte... ¡2€ por media patata al horno! La verdad, eso no me hace mucha gracia. Los postres estaban bien, eso hay que decirlo, y el servicio fue… correcto, por decirlo de alguna manera.

Por otro lado, también probamos almorzar y la experiencia fue un poco desastrosa. Esperamos 40 minutos para que nos atendieran; era como si hubiera un muro entre nosotros y los camareros. Después de tantas promesas de que 'ya venían', finalmente tomaron nota, pero 20 minutos después se olvidaron de nuestra comanda. Al final, después de una hora de espera, logramos comer algo. La comida no estaba mal, pero en cuestión de atención, quedó mucho por desear. Al menos el camarero se disculpó al irnos, así que algo es algo, ¿no?

Una pequeña anécdota al respecto: en la última ocasión que fuimos, pedí una reserva y, tras nueve intentos fallidos, logré que me atendiera la señorita Rocío. Pero como es muy habitual en esas fechas, si no tienes suerte con la llamada, ni te molestes, es como lanzar una moneda al aire. Aun así, la comida estaba decente, pero nuevamente, sin guarnición. Eso sí, el ambiente en verano puede ser un caos en Montanejos, así que mejor ve con paciencia.

Ahora, si te preguntas qué hacer en los alrededores del hotel, hay un montón de actividades. Desde senderismo en los bonitos parajes de Montanejos hasta disfrutar de las aguas termales, ¡que son una maravilla! También puedes dar un paseo por el río Mijares, que tiene unas vistas espectaculares. Así que, aunque el Hotel Gil tenga sus cosillas, los alrededores son un gran atractivo que vale la pena explorar.

A qué temperatura se mantienen las aguas del río Mijares

Y así fue como nos encontramos en el Hotel Gil, un lugar de 2 estrellas que, a pesar de su clasificación, nos ofreció una experiencia bastante agradable. La ubicación en Av. Fuente Baños, 28, 12448 Montanejos, Castellón es genial, a un paso de todo lo que necesitábamos, especialmente porque estábamos allí por la carrera de trail. Sabíamos que el desayuno no estaba incluido, pero entre tantos corredores, hubiera sido genial que hicieran un esfuerzo extra con la atención a la hora de desayunar. Pero bueno, al final, la cena del domingo en el hotel estuvo muy bien. La comida era sabrosa y el ambiente estaba bastante animado, lo cual siempre es un plus.

En cuanto a las habitaciones, la verdad es que estaban bastante bien. Todo limpio y ordenado. Eso sí, un pequeño detalle: nuestra habitación estaba justo encima de la terraza del restaurante y, como hacía un buen tiempo, la gente no paraba de charlar y reír. Nos costó un poco dormirnos antes de la carrera del día siguiente, pero ¡qué le vamos a hacer! Teníamos que estar preparados para la competencia. Aparte de eso, las vistas desde el hotel son increíbles y el precio, ni hablar, realmente vale la pena.

Pero si hay algo que realmente nos encantó fue la terraza del restaurante, ¡qué maravilla! Comimos allí y disfrutamos de una comida a la brasa excepcional. Todo muy limpio y con un trato súper amable por parte de Rocío y José, los dueños, que nos hicieron sentir como en casa. Eso sí, la parte de la brasería no se salvó de críticas. Pedimos pan y tomate y, sinceramente, nos quedamos en shock con los precios. Al final, por unas sencillas llescas de pan y un par de cucharadas de tomate terminamos pagando un dineral. ¿Se creen que somos turistas con una alcancía sin fondo? En fin, nos reímos, pero un poco de transparencia en el menú no estaría de más, ¿no?

Por último, si de relax se trata, lo mejor es disfrutar de un buen paseo junto al río Mijares. Aunque llegamos cansados de la carrera, nos cuenta la gente que las aguas del río se mantienen a una temperatura de entre 14 y 16 grados durante la mayor parte del año. Así que, después de una mañana intensa, ¡un chapuzón podría ser el plan perfecto! Sin duda, volveremos.

Cuántas habitaciones tiene el Hotel Gil y qué vistas ofrecen

¡Y si pensabas que todo termina ahí, tienes que escuchar esto! La camarera Patricia es todo un encanto. La verdad es que su atención al detalle y su amabilidad hacen que la experiencia sea mucho más agradable. Además, la carne a la brasa que sirven es simplemente espectacular. Estarás pensando que un hotel de dos estrellas no puede ofrecer mucho, pero aquí sorprenden por completo. El local está reformado y muy limpio, lo cual es un gran plus. No te olvides de probar el flan de café; es insuperable. ¡Te aseguro que lo vas a recordar y anhelar!

Aunque se trate de un hotel que tal vez no tenga la máxima puntuación, hay quien dice que está infravalorado. Yo fui con mi clase y todos nos quedamos encantados. Comida riquísima y el servicio es estupendo, aunque sí, las teles son un poco enanas, pero te aseguro que eso es lo de menos cuando pasas un buen rato con amigos. La relación calidad-precio es genial, así que si estás pensando en escaparte, este es un lugar que vale la pena.

Las habitaciones son de un nivel estándar, pero si tienes suerte como yo, ¡te tocará una con vistas a la montaña! Espectacular es poco. Además, el servicio de limpieza es muy competente y la ubicación no podría ser mejor, tanto si planeas descubrir actividades por la zona como si solo quieres relajarte. Si vas a Montanejos, hazte un favor y reserva aquí. Hay tantas cosas que hacer que te aseguro que no te vas a aburrir.

Por cierto, para que lo sepas, el Hotel Gil tiene 33 habitaciones. Lo bueno es que ofrecen vistas a la montaña, un escenario ideal para desconectar y disfrutar de la naturaleza, tanto si buscas un plan tranquilo o aventuras al aire libre. Así que, cuéntales a tus amigos y planea ya la escapada. ¡No te arrepentirás!

Qué tipo de ambiente se puede esperar en el Hotel Gil

¡Así que allí estábamos, listos para disfrutar de una buena comida en el Hotel Gil! Fui con mi familia, emocionados por probar lo que prometían ser unos deliciosos platos. El lugar parecía tener un ambiente acogedor, con una terraza que ofrecía buenas vistas del entorno. Nos sentamos, pedimos unas ensaladas y unos entrantes, pero después de un rato, ¡menuda sorpresa! A la media hora nos trajeron los chuletones, ¡sí, los chuletones! La ensalada y las entradas seguían en el limbo. Decidimos que ya no queríamos las entradas, claramente eran para antes del primer plato, pero el servicio no pareció tomarlo bien. Fue un poco incómodo, porque no se acercaron a disculparse. Una pena, porque esos chuletones estaban de muerte.

En cuanto al restaurante, probamos un menú de 12 euros, que sin incluir bebida ni café, era bastante accesible. La comida estaba buena, pero la limpieza del lugar dejaba un poco que desear. El camarero, eso sí, era muy simpático, aunque cometió el pequeño error de recoger un plato antes de que todos termináramos. En fin, todo pasa en familia, ¿no? Aún así, la terraza era un buen sitio para relajarse y al menos tomarse un café con vistas.

Y hablando de la brasa, ¡wow! Se veía espectacular, pero aquí viene lo interesante: ¡los precios son por unidad! Una costilla a 5 euros, así que si planeas hacer una parrillada familiar, prepárate para calcular bien lo que vas a necesitar. Aunque, para ser honestos, el pan y el tomate también te lo cobran por separado. Es un poco... extraño encontrarte con esos cargos extras. Aún así, el horario del restaurante fue un salvavidas para nosotros, ya que a las 15:30 era el único lugar abierto para comer mientras otros sitios simplemente cerraban la cocina y nos dejaban a la deriva.

Entonces, ¿qué tipo de ambiente se puede esperar en el Hotel Gil? Bueno, parece ser un lugar donde la comodidad familiar convive con algunas pequeñas incomodidades. A pesar de los tropiezos en el servicio, la atención de Patricia y su equipo quedó bien marcada, con un equipo que en general es muy amable y tiene ganas de hacer que tu estadía sea agradable. Sin duda, un sitio donde puedes relajarte, disfrutar de buenas vistas y donde, si bien puede haber alguna que otra cosa a mejorar, la buena comida y el ambiente familiar son un gran atractivo. ¡Sin duda volveremos para seguir explorando!

El hotel ofrece algún servicio de conexión a Internet

Y así fue como llegamos al Hotel Gil, que esperábamos que fuera una joya, pero resultó ser más bien un chasco. Empezamos con el check-in, que fue todo menos fluido. Nos dijeron que no habría nadie en recepción de 18:00 a 20:00, ¿en serio? Como si esto no se pudiera avisar de antemano. Al final, tuvimos que esperar hasta las 8 de la tarde para registrarnos, lo que fue un rollo total, sobre todo con un grupo de niños impacientes. Y no olvidemos lo de las habitaciones, donde podías escuchar todo lo que decían los vecinos. Si solo querías un poco de intimidad, olvídalo.

La limpieza brillaba por su ausencia; encontramos una telaraña en la lámpara, y eso da una idea del mantenimiento del lugar. Al parecer, la dueña es de esas personas que no se molesta en disimular su falta de amabilidad. No es que esperáramos un trato royal, pero un mínimo de simpatía vendría bien, ¿verdad? y lo de la puerta de la recepción... ¡vaya tela! Si sales y se cierra, adiós, porque no hay nadie que te rescate. Más de uno se quedó fuera. ¡Imagínate tener que dejar a tus hijos solos dentro! Eso, la verdad, se te quitan las ganas de volver.

Y para colmo, la comida en el restaurante nos quedó a deber también. Nos nos quedó más remedio que devolver el secreto a la brasa porque estaba tan duro como una piedra. Al menos, los embutidos estaban bien; la morcilla estaba estupenda. Pero con los dulces, ¡qué decepción! Pedimos tarta de queso y lo que nos sirvieron sabía más a limón que a otra cosa. ¡Tendrían que actualizarse un poco, de verdad! Por otro lado, las vistas al monte son lo único que se salva, así que si quieres disfrutar de un buen paisaje, tal vez te compense un poco.

Y para responder a esa duda que muchos tienen: no, el hotel no ofrece conexión a Internet. Así que si pensabas hacer un streaming o trabajar desde allí, mejor ve buscando otra opción. En fin, que no creo que vuelva a darles una segunda oportunidad.

Hay opciones gastronómicas disponibles en el Hotel Gil

Y bueno, como te contaba, mi experiencia en Montanejos fue un poco mixta. Si bien no me hospedé en el Hotel Gil, sí tuve la oportunidad de hacer una parada en su asador, y la carne que probé estaba realmente buena. Te lo digo, se nota el sabor al cocinarla a la brasa, ¡una gozada! Lo único que no me convenció mucho fue que nos sirvieron primero las patatas fritas y luego la carne, ¡creo que deberían haberlo hecho al mismo tiempo para disfrutarlo mejor! Pero, en fin, el precio estaba bastante asequible, así que no puedo quejarme demasiado.

Por otro lado, he escuchado opiniones bastante contradictorias sobre el hotel en sí. Algunos dicen que las habitaciones son, eh, digamos, un poco “dudosas” en cuestión de limpieza y comodidad. Te comentan que hay ruidos por todas partes, las camas suenan como si fueran de una película de terror, y la atención al cliente parece un poco... ausente, por decirlo de alguna manera. La verdad que eso hace que a uno le dé un poco de miedo pensar en hospedarse allí, ¿no? Hay quien incluso comenta que al llegar la habitación no estaba ni lista, ¡imagínate tener que volver un par de veces!

A pesar de todo, parece que el restaurante del hotel sí se lleva buenos puntos. La calidad de la comida se valora bastante bien y, además, el personal se muestra amable, lo que siempre suma. De hecho, hay menús que son bastante accesibles, aunque algunos opinan que por 12€ el menú se siente un poco justo. Pero, si solo buscas un lugar para comer sin muchas pretensiones, parece que el asador Gil cumple con su función.

Y claro, volviendo a tu pregunta sobre las opciones gastronómicas en el Hotel Gil: sí, cuentan con su propio asador donde puedes disfrutar de una carne de buena calidad, además de otros platos que parece que están bien para llenar el estómago, aunque la experiencia puede variar dependiendo de la atención y el servicio. Así que si decides pasar por allí, ya sabes, ¡prepara tu estómago y buena compañía!

Qué distancia hay entre el hotel y las Aguas Termales

Y bueno, hablemos del Hotel Gil un poco más. La verdad, en teoría tiene su encanto: un hotel familiar en un lugar espectacular, pero la experiencia que me llevé no fue la que esperaba. Las vistas son realmente espectaculares, y el entorno es una maravilla. Tienes el balneario cerca y, si te animas a pasear, el río está a solo unos minutos. Eso sí, si decides comer en el bar/restaurante, ten en cuenta que puedes hacer una reservita para una buena torrá si vas en grupo. La terraza es un buen spot para disfrutar, pero también podrías correr el riesgo de que te echen de allí si empieza a llover, ¡cosa que definitivamente no se merece nadie!

Sin embargo, lo de la comida fue otra historia. Al regresar de una jornada de actividades intensas, con el estómago pidiendo a gritos algo sustancioso, entramos al restaurante con ganas de cenar. Y la sorpresa fue más que negativa: los primeros platos que trajeron estaban sucios, y aunque sólo éramos unos pocos comensales, eso da muy mala impresión. Pedimos un par de chuletones que, para resumirlo, acabarían siendo devueltos a la cocina. Eran tan duros que terminaron siendo más un chiste que un plato. Como una especie de prueba de resistencia, ¿verdad? Y ni hablemos del conejo, ¡estaba quemado por fuera y rosita por dentro! La verdad, yo no pienso volver por esa parte del hotel.

Lo que sí se salva un poco es el personal; aunque la mayoría eran bastante antipáticos, al menos Patricia se esforzó por ser amable. En cuanto a las habitaciones, bien, la limpieza es aceptable, pero el mantenimiento general dejó bastante que desear. Y para colmo, los calamares que pedí estaban absolutamente horribles. Si fueran perros, los habrías dado de comer a la basura.

Sobre las aguas termales, si te apetece darte ese capricho, están a solo 5 minutos en coche desde el hotel. Así que, aunque mi experiencia no fue la mejor en el Hotel Gil, al menos tienes esa opción cercana para compensar un poco el tiempo que pases allí. ¡Espero que tu experiencia sea mejor que la mía!

Es el Hotel Gil adecuado para viajes familiares

Y no puedo dejar de hablarte del Hotel Gil, que está justo en la Avenida Fuente Baños, un lugar súper tranquilo en Montanejos, Castellón. Es un hotel de 2 estrellas, pero no te dejes engañar por eso; la verdad es que tiene su propio encanto. Si buscas un sitio donde relajarte y desconectar, este es perfecto. La decoración puede ser sencilla, pero tiene ese buen rollo que te hace sentir como en casa desde el primer momento.

Imagina esto: después de un día explorando el entorno natural y disfrutando de las aguas termales, puedes regresar al hotel y tumbarte en esas acogedoras habitaciones. Y la comida, ¡no te la puedes perder! Hay un restaurante dentro donde sirven algunos platos bastante buenos que, siendo sincero, te van a encantar. Además, al estar en una zona tan guay, puedes salir a pasear y descubrir rincones encantadores en un abrir y cerrar de ojos.

Ah, y no me olvido de la gente que trabaja allí. Son bastante amables y siempre están dispuestos a ayudarte. Eso le da un plus a la experiencia, ¿verdad? Si tienes alguna pregunta sobre el área o recomendaciones de lugares para visitar, solo tienes que preguntarles.

Ahora, te estarás preguntando si el Hotel Gil es adecuado para viajes familiares. La respuesta es sí, definitivamente. Tienen habitaciones amplias que pueden acomodar a varias personas, y hay actividades en la zona que son perfectas para los peques. Desde rutas de senderismo hasta baños termales, hay un montón de cosas que pueden disfrutar todos juntos. Así que, si planeas una escapada familiar, ¡este hotel lo tiene todo para ser una gran elección!

Fotografías Hotel Gil

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